@pablonoearaujo Hoy es fundamental ir a ejercer el derecho a voto de manera seria, responsable, reflejando el deseo íntimo de transformar la ciudad, en un lugar mejor para vivir. En este esquema, que funciona casi a la perfección en nuestra democracia, ya no se permite vender conciencias. No se puede entender el error de entregar por unos billetes la posibilidad real de cumplir con nuestro rol de protagonistas centrales en la república.
Además de no vender el voto, es tiempo de comprender definitivamente que las instituciones deben estar al servicio de la gente y que como ciudadanos no podemos esperar que el esquema prebendario nos alcance para darle sentido a nuestra participación política. Estos comicios deben transformarse en el inicio del proceso de cambio real, depositando libremente nuestra confianza, para luego requerir a quienes ocupan los puestos de representación popular.
Es fundamental ser contralores de las gestiones de autoridades electas. Solamente así, exigiendo el cumplimiento de promesas, transparencia de gestión, honestidad al frente de los cargos, ayudaremos a que las comunas sean sitios de descentralización y gestión, dejando de ser antros de corrupción al servicios de mafias locales.
No alcanza con entintarnos el dedo un día y lavarnos las manos los siguientes cinco años. Si somos conscientes de la importancia de una ciudadanía activa para conseguir una democracia de calidad, dejaremos de tener amnesia cuando candidatos, que nada hicieron durante sus gestiones, vuelvan a tener la hipocresía de pedir nuestro apoyo.
Los paraguayos volveremos a demostrar que vivimos en una democracia que cumple el rito de los votos, en la que se respeta la voluntad popular. Esta es una brillante ocasión de superar este logro consolidado en nuestra sociedad y avanzar dotando de calidad a las gestiones, partiendo desde el compromiso real de participación social de una ciudadanía que está harta de los mismos corruptos de siempre.