07 feb. 2026

Un regalo que podés hacer en Navidad

@gabi_zbaez @gabi_zbaez

Ña Presenta salió de su casita de madera con una bolsa de maíz en la mano. Llamó a sus gallinas, como lo hace todos los días a la misma hora, y les esparció el alimento en el suelo. Don Demecio, su marido, llegó de la chacra con la cabeza mojada de sudor. Abrió el portón de alambrado y entró tambaleando, pues su edad y problemas de salud ya no le permiten andar con rapidez. Él tiene 94 años y ella 90; viven solos en la ciudad de Escobar, algo que sufren mucho más en las fiestas. Tristemente, la soledad los acompaña en Navidad y Año Nuevo.

Para alegrarlos, un grupo de niños de la parroquia Santa Teresita llegó a la casa con una enorme canasta de víveres. Los abuelitos tomaron el obsequio y respondieron sonrientes con un “Dios se lo pague”. Invitaron a los chicos a sentarse y hablaron por un buen tiempo, aunque con un poco de dificultad, por los problemas de audición que enfrentan.

Ña Presenta y don Demecio no son los únicos. Casos como estos hay a montones, en todo el mundo. Muchos ancianos pasan las fiestas de fin de año olvidados, algunos en los albergues y otros en sus propias casas, ya que sus familias no van si quiera a saludarlos. Es común para muchos poner a las personas una “etiqueta de vencimiento”; cuando llegan a cierta edad, las desechan para que otros cuiden de ellas, olvidando que son personas que como vos y yo sienten, sufren, se alegran y se entristecen.

En la historia que les conté, los niños nos dieron una gran lección. Algunos todavía tenemos la dicha de pasar con nuestros abuelos estas fechas; otros, ya sienten esa ausencia en su mesa. Una obra buena que podés hacer en esta Navidad es visitar a tus abuelos, donde quiera que estén, y darles un enorme abrazo.

Acordate de lo mucho que te mimaron cuando todavía podían y se preocupaban por darte ese regalo que tanto querías. Si ya no los tenés en este mundo, andá a un asilo de ancianos con un rico pan dulce para compartir y haceles sentir queridos. Solo un minuto de tu compañía, para ellos vale una eternidad.