06 feb. 2026

Un cambio de chip

@marianonin1 @marianonin1

El fin de semana pasado escuchaba en uno de los informes sobre educación algo que me llamó la atención. El sistema educativo, decía, es global y homogéneo. Enseña a los chicos las mismas materias. Los obliga a memorizar cosas que no les interesan y que quizás nunca les sirvan.

Se basa en horas de clase, en pasar materias, hacer trabajos y memorizar, para sortear grados que les permitan seguir avanzando pero que en realidad no insiste en la necesidad de comprender lo que leen o aprenden.

Por eso los chicos pronto pierden el interés y la motivación y la mayoría de las veces son sensibles ante la frustración o el fracaso; mientras que lo bueno sería que en el proceso de aprender se equivoquen, reconozcan los errores y trabajen en ellos para insertarse en un mundo cada vez más exigente y competitivo, pero con razonamiento propio y visión personal. Me pareció interesante. Sobretodo porque en estos días quizá se esté gestando un cambio de chip.

Los chicos se están dando cuenta de que el sistema no los ayuda y poco hace por su futuro. Ya no es una generación revolucionaria sino una exigente, segura del poder que tiene y decidida a cambiar su destino. Los chicos de hoy ya no quieren que les roben el porvenir y exigen lo que les pertenece. Hablan claro y con seguridad, convencidos de lo que están diciendo.

Las tomas de los colegios sirvieron para que todos les prestemos atención. Para que entendamos que no podemos seguir así. Lograron sentar al Gobierno a una mesa y negociar bajo sus condiciones. Ahora se inicia un proceso que debe llamar la atención. Todos debemos ser contralores del cambio que se busca. Ellos lo merecen. Nos toca no defraudarlos.