07 feb. 2026

Soñar es gratis

@pablonoearaujo @pablonoearaujo

Soñar es gratis. Aunque sin precios ni impuestos, esta condición nos empuja a una tarea odiosa, la de comparar. Imaginar un futuro mejor está en directa vinculación con el presente. Entonces podemos trazar una idea de lo que debiéramos hacer para que esa ilusión se transforme en realidad.

Esta expectativa se multiplicó con la presencia del papa Francisco en el país. Un estado de éxtasis colectivo, en el que los ideales parecían al alcance de la mano, en el que la posibilidad de unión entre diversos sectores sería el mecanismo para convertir esperanzas en hechos concretos.

El Paraguay con Francisco nos permitió soñar con los ojos abiertos. Sus carisma inigualable, sus palabras sencillas y profundas, que llegaron directo al corazón, nos colmaron de alegría desbordante. Una satisfacción que viajó en sus maletas aquel domingo cuando emprendió vuelo a Roma.

Porque al irse notamos, que de aquellos dichos conmovedores, los hechos quedaban a una distancia que parece inalcanzable. No porque sus palabras fueran carentes de contenido, al contrario, porque la semilla cayó en una sociedad que es terreno poco fértil, ya que no se observan liderazgos que puedan asumir el compromiso impregnado en sus expresiones.

La primera muestra se vivió cuando criminales se cobraron la vida de 5 inocentes policías. Dos hechos cobardes y sanguinarios que forman parte de nuestro día a día y que lejos están de una patria soñada. La respuesta de la ciudadanía fue raquítica. Mínima e insuficiente, casi como apañando los hechos, por la maldita costumbre del silencio cómplice.

Soñar es gratis, el reto es tomar manos a la obra. Esta es una lección no aprendida, una tarea que nadie quiere asumir: salir del discurso y la protesta efímera para comenzar a transitar el destino que lleve a hacer realidad esos sueños. Aquellos que nos emocionan porque los merecemos verdaderamente Si nada cambiamos, no transformaremos nuestro futuro. Es tiempo de entender este mensaje.