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República de la Caña

Eran algo así como gusanos que chupaban las entrañas de un cadáver o una bandada de buitres que se alimentaba de las tripas de un jabalí. O ambas cosas a la vez. Pero no, eran seres humanos que se adueñaban de un enorme cargamento de caña, a un costado de la carretera.

Un vehículo de gran porte volcó ayer a la altura del kilómetro 49 de la Ruta I, en la zona de Yaguarón. A raíz del percance, el rodado comenzó a escupir fuego. Lejos de ayudar al conductor, la mejor idea que tuvieron lugareños y curiosos que pasaban por el lugar fue rapiñar miles de petacas y luego rajar.

La mercadería pertenecía a una conocida marca del brebaje paraguayo. Niños, adolescentes, arrieros y mujeres fueron fotografiados cuando robaban las botellitas y sus imágenes se viralizaron en WhatsApp, Facebook y Twitter. Las redes sociales sirvieron para que gran parte de los internautas expresara su repudio por el bochornoso saqueo. Claro está, hubo montón de gente que aplaudía y se reía ante la desgracia ajena. Los memes tampoco faltaron.

Lo que ocurrió fue un claro ejemplo de lo hipócrita que es gran parte de la sociedad, que exige honestidad a las autoridades cuando que es capaz de robar sin ningún tipo de descaro ante la mínima chance. Y si es robar para chupar alcohol, la vergüenza no existe. No es la primera vez que rapiñan mercadería ajena cuando ocurre un accidente de este tipo. Ya hubo ejemplo con latas de cerveza y otro tipo de productos que se esfumaron, una vez que se produjeran choques de camiones repartidores.

¿Con qué cara esas personas que robaron la caña pedirán honestidad en la administración pública si actuaron como “carancheros” con lo ajeno? Esos mismos que robaron seguramente se pasan criticando al ladrón que presentan en las noticias, al motochorro que aprieta en las calles, al funcionario público que cae por coima. Pero en la República de la Caña toda hipocresía se arregla muchas veces con un “ja'umína”. Yo paso esta vuelta. Ya tú sabes.

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