Columnistas

No es el año, es tu actitud

Empezamos un nuevo año, algunos dirán otro año de oportunidades, pero en verdad nuestras vidas no cambian por el año, sino por nuestra actitud y pensamiento. No podemos pedir cambios en nuestras vidas si hacemos siempre lo mismo.

Lo importante es poder ubicarnos frente a cualquier conflicto con energía y optimismo, comprendiendo que somos seres dotados de inteligencia para plantearnos soluciones alternativas. Porque todos ellos son una nueva oportunidad.

Muchas personas se autoengañan dejando la responsabilidad a los demás o a meses o años. En realidad lo más importante es estar bien con nosotros mismos, la percepción sobre el mundo que nos rodea tiende a ser positiva si somos conscientes de eso. Sin embargo, las frustraciones o experiencias traumáticas pueden distorsionar nuestra realidad negativamente. Esto puede llegar a convertirse en algo cíclico y desembocar en una carga emocional, hasta el punto en que nos encontramos con el dilema de cómo manejar tanta “información” acumulada.

Creemos metas cortas, objetivos reales que estén dentro de nuestras posibilidades realizarlas, de esta manera, al cumplirlas nos sentiremos motivados para ir creando otras y de esta manera ir construyendo nuestro destino.

Dejá tu comentario