06 feb. 2026

Le arrebataron el fútbol al pueblo

carlos.franco@extra.com.py carlos.franco@extra.com.py

“La única alegría del sufrido pueblo es el fútbol”, señala una frase usada para describir lo que el deporte más popular del mundo representa en el Paraguay. No sé si es la única alegría, pero ir a la cancha, para ver fútbol es una de las mejores maneras que tiene el pueblo para entretenerse y olvidar por 90 minutos las penas. Pero ir a ver al club de nuestra preferencia se convirtió en una costosa y peligrosa odisea.

Partamos por lo económico, la entrada más barata para ingresar a un estadio cuesta G. 30.000, tal vez no es mucho dinero, pero hagamos un cálculo rápido, si vas a ir a la cancha acompañado, sumando el combustible o el pasaje, la chipa, la gaseosa, gastarás cerca de G. 100.000 o más, por un solo partido.

Según datos de la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos cerca del 40% de la población paraguaya gana menos del sueldo mínimo, es decir gana menos de G. 1.824.055. ¿Estas personas están en condiciones de gastar G. 100.000 para ver un partido de fútbol?. Es una pena que solo a algunos pocos les respalde el bolsillo para ir por lo menos una vez al mes a ver a su equipo.

El peligro hoy en día si vas a la cancha es que no sabés si volverás a tu casa. Los barrabravas alimentados por la misma dirigencia deportiva han convertido las canchas en un verdadero campo de batalla. ¿Cuántos jóvenes han sido asesinados por estos criminales disfrazados de fanáticos? Es totalmente razonable que el hincha común decida quedarse en su casa, para resguardar su integridad física.

Las costosas entradas y la inseguridad han alejado al fútbol del pueblo, que debe conformarse con ver a su equipo favorito por la televisión. Los dirigentes deportivos hacen todo mal, castigan con precios altos a los verdaderos hinchas y regalan entradas y transporte a los criminales. Tal vez si fuera al revés, entradas baratas para los hinchas y castigo para los criminales, si podremos decir que “la única alegría del pueblo es el fútbol”, pero mientras esto no ocurra, el fútbol seguirá arrebatado del pueblo.