Extra
Destacados

Columnistas

La revolución de las hijas

Los hechos de esta semana marcan un antes y un después, las chicas del colegio Cristo Rey levantaron sus voces, cansadas de los constantes abusos de sus compañeros.

Que estas adolescentes hayan decidido movilizarse para que alguien hiciera caso a su denuncia es un claro mensaje del hartazgo. “Nos quitaron tantas fotos, que nos quitaron el miedo”, decía uno de los carteles.

Estas chicas que se manifestaron dieron un mensaje y que se escuche claro y fuerte: ¡NO VAMOS A TOLERAR MÁS ABUSOS!

Pero esta protesta tiene que ir acompañada de un cambio en la educación que le damos a nuestros hijos, en nuestras casas. Enseñale a tu hijo que todas las mujeres merecen respeto, nadie puede violentar el cuerpo de nadie, no importa su forma de vestir, no importa nada. Las mujeres no estamos “buscando”, como generalmente se dice. Queremos caminar tranquilas, estudiar tranquilas, vestirnos como se nos da la gana, ya dejen de ser falocentristas y creer que nos vestimos para provocarlos, porque nuestra existencia no gira entorno al pene de nadie.

Se dan cuenta de que tenemos que pedir que nos respeten y nos permitan ocupar espacios públicos con tranquilidad. ¿Entienden la gravedad de todo? Ni siquiera en el colegio estamos a salvo de los ultrajes de los hombres, porque si no es un profesor acosador, un cura violador, son los compañeritos pajeros que quieren ver qué tenemos bajo las faldas.

El cambio de paradigma que vivimos necesita un cambio sociocultural, los abusos no se toleran más, si vos creés que porque una nena tiene puesta una falda eso te habilita a manosearla, estás muy mal hermano, hacé terapia o andá encerrate en una cueva.

Es momento de poner freno a todo esto, ver cómo educamos a nuestros hijos y no dejar pasar las situaciones de violencia porque de esta manera se perpetúan.

Dejá tu comentario