06 feb. 2026

La justicia se bajó los pantalones

carlos.franco@extra.com.py carlos.franco@extra.com.py

Una vez más un partido de Copa Libertadores de América es noticia en nuestro país por los desmanes que protagonizaron delincuentes extranjeros ocultos detrás de una camiseta de fútbol. Barrabravas de Boca Juniors causaron zozobra en el barrio San Felipe de Asunción, atacando el vecindario, rompiendo vidrios de vehículos estacionados, golpeando a quien encontraban a su paso e ingresando a las humildes casitas para robar todo lo que encontraban. Tras un enfrentamiento con la policía, los integrantes de la barra “La 12” fueron detenidos.

En los colectivos de las barras fueron hallados decenas de conservadoras con todo tipo de bebidas alcohólicas y varios kilos de drogas, dejando en evidencia el nulo control en la frontera tanto en el lado paraguayo como el argentino.

Lo simpático, por decirlo de alguna forma, es el protagonismo que ganó en los medios el líder de la barra, Rafael Di Zeo, famoso por sus antecedentes penales. El experto orador y barrabrava quiso hacernos creer que ellos son inofensivos angelitos. “Somos víctimas, somos damnificados de la situación”, se atrevió a decir el hombre sobre cual cae la responsabilidad del cobarde ataque a una vivienda.

Recordemos que solo 6 barras continúan privados de su libertad de los 237 hinchas detenidos en un principio, los demás fueron expulsados sin pagar pena alguna y probablemente volverán a Paraguay cuando Boca se cruce con un equipo paraguayo. Pero esto ya es figurita repetida, lo mismo había ocurrido con barras de otros equipos como River Plate y Santos.

La justicia se muestra tibia y deja impune a delincuentes extranjeros que vienen a hacer lo que se les plazca. ¿Por qué nuestra justicia siempre se baja los pantalones, pega media vuelta y deja que abusen de ella? ¿Acaso no es el momento de sacudirse y castigar a los delincuentes foráneos? Mientras esto no suceda ocurrirá lo mismo todos los años.