07 feb. 2026

Intolerancia a la corrupción

@santula @santula

Algo está cambiando y se siente. Hace unos años hablar de levantamiento popular era prácticamente imposible, ya que se daban movilizaciones aisladas, estas no lograban, salvo con mucho lobby, generar un estallido o un cambio real. Hoy la situación parece ser diferente y da la sensación que la sociedad en general, se contagió de ese empoderamiento juvenil que explotó en el último setiembre.

En los colegios hoy no se habla de las fiestas de fin de año, de los encuentros de graduación o de las salidas de fin de semana con prioridad. Hoy los chicos están más entusiasmados con la idea de tomar el país y cambiarlo. El sentido solidario floreció todavía más, luego del derrumbe del techo en el Colegio Nacional de Lambaré, justo en el día en que se realizaba una sentada de secundarios a nivel nacional.

Ese hecho se tomó como una bandera y padres de familia, vecinos de Lambaré, tomaron el ejemplo de jóvenes universitarios que acampan frente a sus facultades para que ningún enviado entre a sacar documentos. Contagiados, por el ejemplo, estos vecinos también sacaban sus sillas a la vereda, montaban guardia y lograron frenar el robo de algunos biblioratos que allegados a Roberto Cárdenas, pretendían hacer desaparecer.

Lo más fascinante de todo esto es que además de aleccionar a la sociedad en general, los políticos que se sentían superpoderosos están empezando a recibir el mensaje. No saben cómo seguir estafando y en quién seguir confiando. Es sin duda un nuevo tiempo y hay que aprovecharlo. Es una ola que nos pone ante un país soñado y única y exclusivamente gracias al despertar de los jóvenes.

Imaginen que hoy hasta Cartes quiere reunirse con alumnos secundarios. Los mismos que hace solo mes y medio, en agosto eran ninguneados en su día y muchos hasta golpeados por los guardias presidenciales al negarse Cartes a responder sus reclamos. Dicen que las divisiones no son buenas, pero hoy el Paraguay dividido pone de un lado de la vereda a los corruptos y del otro a los que quieren un Paraguay justo e igualitario.