Columnistas

Estrés de fin de año

Si bien hay muchos períodos del año en que nos vemos expuestos a estímulos estresantes, uno de los momentos más intensos es el período noviembre-diciembre. En este lapso no solo nos encontramos con compras y preparativos de fin de año, sino también con el término del año laboral y escolar. Encima, las evaluaciones académicas y planificaciones laborales para el año que viene.

Cuando los desequilibrios emocionales son llevados al extremo, surgen cambios que dañan la salud. Pese a que hay personas que creen que esas modificaciones solo repercuten en el ánimo, cuando las exigencias mentales son grandes, no se descansa y hay mucha presión. Debemos aprender a manejar los picos de estrés, para que podamos recibir el año nuevo de la mejor manera. Este periodo de cierre, frustraciones por metas no alcanzadas, épocas donde recordamos lo bueno o malo que tal vez hicimos, recordar personas que ya no están, más la presión laboral, pueden ocasionar problemas de salud. Bajemos un cambio.

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