07 feb. 2026

Entre la belleza y la esclavitud

@gabi_zbaez @gabi_zbaez

Un escritor ruso dijo: “Cuando el trabajo es un placer, la vida es bella. Pero cuando nos es impuesto, la vida es una esclavitud”. Y vaya que tenía razón. El trabajo nos acerca a lo que amamos: nuestra vocación; pero volvernos adictos a él podría hacer que ese amor se vaya apagando.

No podemos negar que trabajar se ha vuelto algo imprescindible en la vida de las personas, hombres y mujeres por igual. Invertimos gran parte de nuestro tiempo trabajando para ganarnos la vida; pero, ¿qué vida? ¿Aquella en la que no nos sobra tiempo para descansar y mirar al cielo?, ¿en la que nuestros amigos tienen poco o nulo lugar?, ¿la vida en la que nuestros días tienen más de 24 horas? Es cuestión de pensar.

Muchos no conocen los placeres de la vida hasta que encuentran alguna actividad que los desconecte de su cotidianeidad y les genere otro tipo de preocupaciones como: ¿qué remera ponerme para ir a jugar fútbol? o ¿a qué lugar voy a ir hoy a andar en bicicleta?

Trabajar sin tener tiempo para nosotros mismos es perdernos la vida. Pero dedicar el tiempo completo al ocio es desperdiciarla. Lo ideal es equilibrar ambas cosas: trabajo y descanso. Dedicarle a cada uno su tiempo correspondiente.

Es necesario, de vez en cuando, hacer una pausa; cambiar la corbata por ropa deportiva y los tacones por zapatillas. En mi caso, yo los cambié por zapatos flamencos. Después de dos años, volví a subir a un escenario para hacer lo que me apasiona: bailar. Olvidaba lo bien que se sentía dar alma y corazón al compás de la música; oír los acordes de la guitarra y traducirlos en movimientos.

Veo a mucha gente que elije el deporte; otros, el arte. No importa lo que escojas, solo que te conectes con tu interior. Amar el trabajo significa sobrellevarlo con otras actividades que nos fortalezcan para mantenernos activos. Todo en la vida es equilibrio, y hasta el exceso de algo gratificante nos vuelve prisioneros. La llave de ese encierro la podemos romper, es solo una cuestión de actitud, como dice Fito.