Extra

Columnistas

El sentir de miles de madres

Una mujer oriunda de Ciudad del Este viajó 520 kilómetros para llegar a Arroyito, Concepción, y cumplir su deseo de cumpleaños: conocer a Ña Obdulia Florenciano, mamá de Edelio Morínigo.

Desde que el suboficial fue secuestrado por el EPP, la señora Obdulia peleó de sol a sol, se enfrentó a dos presidentes, Cartes y Marito, a ministros, a altos militares. Viajó hasta Asunción y se encadenó frente a la Comandancia de la Policía Nacional para exigir respuestas a las autoridades.

Cuántas veces vimos a esta mujer llorar ante las cámaras de televisión, cuántas veces la escuchamos gritar a los políticos para que le devuelvan a su querido hijo. Sin duda alguna, Ña Obdulia representa a todas las madres paraguayas.

La cumpleañera se llama Mabel Duré Rodríguez, celebró sus 56 años, junto a una mujer que no conocía en persona pero a la que necesitaba abrazar.

En el día de la familia, me gustaría resaltar el tremendo valor de las madres. Ña Obdulia es un bello ejemplo. Esa mujer no se rindió ni cuando el EPP dejó una esquela afirmando que Edelio había sido ejecutado.

Aún se desvela pensando en él. En ese adolescente que un día dijo: Quiero ser policía. Y ella, junto a su esposo, en medio de su pobreza, hizo todo lo posible para que su hijo alcance el sueño de vestir el uniforme policial.

¿Quién no conoce a una madre así? Yo conozco varias. Las que rezan en silencio por su hijo que tuvo que cruzar fronteras en busca de progreso. Conozco a las madres que trabajan de sol a sol para que sus pequeños puedan estudiar, comer, dormir bajo un techo. Conozco también a las que sufren en sus trabajos por estar lejos de su bebé, tecleando, llamando, sonriendo a los clientes como si todo estuviese en orden en su cabeza y en su corazón.

La familia comienza en ellas y quién no lo reconozca, no podrá formar una jamás. Por Obdulia y por más mujeres como Mabel, que saben reconocer, sentir y abrazar el esfuerzo de otra madre luchadora.

Dejá tu comentario