07 feb. 2026

El camino para el 2016

@pablonoearaujo @pablonoearaujo

La educación sigue necesitando de una profunda reforma, en donde la inyección económica es una de las aristas más discutidas, pero no la única variable en la elaboración de esquemas más favorables. No obstante, vivimos los pedidos de transparencia y mejora en la calidad educativa, con el que los estudiantes secundarios y universitarios nos mostraron el camino del compromiso, la unidad y la lucha.

En la sociedad paraguaya seguimos atomizados en torno a una porción del poder al que nos aferramos para sacar ventajas. Igualmente la visita de Francisco nos encontró unidos soñando con los ojos abiertos con la posibilidad de un país mejor.

El electoralismo siguió devorando espacios que debieran ser dedicados a la solución de los problemas estructurales, de todas maneras, este año vivimos una vez más el respeto de los resultados electorales en nuestra democracia, que sigue consolidando sus formas.

Seguimos viendo corruptos que siguen llenando sus bolsillos con las arcas del Estado, empleando la administración estatal como un boliche en el que tienen todo a su disposición, aunque algunos sufrieron los rigores del escarnio público y gracias a denuncias mediáticas se activaron procesos que derivaron en que estén fuera de sus cargos o que estén encaminados a ese destino.

La narcopolítica se consolida, se burla de las autoridades con la impunidad que le otorga su poderío económico y sigue solidificando su accionar en comunidades en donde la ausencia de voluntad política es el factor común que aumenta sus chances de seguir conquistando espacios de poder, con sesgos de legitimidad les que otorga la representatividad popular.

En contrapartida la ciudadanía se sabe cada vez más protagonista de los hechos y de la necesidad de edificar un nuevo orden en el que se prioricen las necesidades de la gente. El 2016 nos va a desafiar profundizar las transformaciones en ese sentido, en el que lo único innegociable es la participación activa de todos.