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De firmas en la espalda y colaciones

Los estudiantes del tercer año de la media llegan a sus últimos días de clase con la ilusión que eso representa de cara al futuro.

José Amílcar Oviedo Por José Amílcar Oviedo

Son los mayores de todo el colegio. Nadie les puede decir nada, solo mirar lo contentos que están.

Los alumnos del tercer año de la media celebran su UD (último día de clases) con nuevas maneras de dejar un recuerdo.

En mi época era con pinceles y firmábamos la camisa blanca de los compañeros, todos queríamos tener un espacio en la ropa de esa persona especial.

Recuerdo que los últimos días de clase ya eran más relajados, por más que estábamos en plena temporada de exámenes, aprovechábamos el momento libre después de rendir para saborear cada minuto juntos.

Los jóvenes de hoy ya tienen sesiones de foto, video y remeras alegóricas pero no pierden la esencia que es celebrar el final de una etapa que sin los demás hubiera sido difícil cerrar.

Son los privilegiados de un sistema educativo en el que muchos quedan por el camino. Muchos estudiantes del bachillerato sencillamente abandonaron porque no encontraron el motivo para seguir estudiando.

Espero que la toga que van a usar los egresados en la colación sea solo la primera de otras togas universitarias que van a vestir. Son el futuro del país, y mientras, a celebrar por el logro alcanzado.

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