06 feb. 2026

Abuso de impunidad

@marianonin1 @marianonin1

Cuando un político corrupto es descubierto y presentado en sociedad e incluso llevado a la justicia, una red de amigos defensores se activa y va sorteando filtros, uno por uno. Puede ser un trabajo corto o lento, pero siempre tendrá precisión quirúrgica. Víctor Bogado o José María Ibáñez pueden dar fe de ello, y solo son dos ejemplos.

Si el político tiene fiscales amigos, entonces, la cosa no pasa a mayores. Si no logra sortear al fiscal, entonces, habrá un juez amigo que le pase la mano, pero si la estrategia vuelve a fallar se puede incluso ir más lejos e intentar castigar a los investigadores de la forma más asquerosa e impune. En el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados siempre se puede dar una lección de lo que no se debe hacer a los amigos. Es triste, pero es la realidad.

La contaminación se extiende y hace alarde de lo que el poder puede llegar a hacerle a quienes amenacen a la estructura. La justicia puede ser en casos… demasiado injusta. Precisamente, el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrado decidió llevar a juicio a la agente fiscal Blanca Agüero por una denuncia de supuesto mal desempeño de sus funciones, presentada en el 2015. Quizás el tema hubiese pasado desapercibido si no fuera porque esta fiscala investiga al exintendente de Lambaré, Roberto Cárdenas, por hechos de corrupción.

Cárdenas es investigado por sobrefacturación en la compra de la merienda escolar para instituciones educativas, malversación de fondos del FONACIDE y desvíos de dinero municipal, entre otros. Mucho dinero, mucho poder, mucha impunidad durante mucho tiempo. Pero el jurado va a sacarnos de encima a la fiscala corrupta.

No es un buen ejemplo para nuestros chicos. Tampoco se manda una buena señal a la ciudadanía. La gente hoy sabe que puede protestar, y eso en ocasiones se torna peligroso... Después de todo ya lo decía Thoreau “No hay peor olor que el que despide la bondad corrompida”…