La última vez que su familia supo de los hermanos Ramón y Víctor González Caballero fue el 26 de abril. Desde entonces, los celulares de los cazadores están apagados y corre un fuerte rumor de que fueron asesinados.
La versión surgió del mismo hombre que les llevó hasta una parte de la estancia San Marcos, en la frontera de Minga Porá e Itakyry, Alto Paraná.
“Tuvimos la información de que fueron llevados por un indígena a la zona donde había animales silvestres. Ese indígena inicialmente había desaparecido”, relató a EXTRA el fiscal del caso, Fernando Galeano.
Su nombre era Richard, un joven baqueano del bosque.
¿Se esfumó?
Supuestamente, por eso Richard logró escapar y contó después que fueron víctimas de un brutal crimen, pero hasta ahora ni siquiera asomó la nariz por la sede del Ministerio Público.
“No tenemos nosotros colaboración de su parte. Hay una comisaría que nos está ayudando para poder rastrearle”, indicó el fiscal. Galeano refirió que el papá de Richard es el cacique de su comunidad y, cuando se empezó a rumorear que también fue asesinado, él mismo informó que su hijo estaba en su zona.
“Nos dijo que se va a presentar oportunamente”, apuntó el investigador. Añadió que pedirá que sea capturado si es que no aparece. “Él es testigo”, aseveró.
El abogado mencionó que hasta ahora solo se sabe que están desaparecidos. Todavía se desconoce si existió o no realmente un homicidio.
“Allanamos el lugar, en más o menos 2000 metros, donde está el núcleo y habitaciones hay indicios de que hubo disparos de escopeta”, acotó. En un maizal se encontraron algunas evidencias, pero nada en concreto. “No hay rastros de que alguien haya sangrado”, señaló el investigador.
La denuncia sobre la desaparición se hizo el 29 de abril. Supuestamente, según Richard, los cuidadores de la estancia los mataron y enterraron los cuerpos junto con las evidencias.