La investigación por la presunta estafa atribuida a Patricia Analí Jara Meza sigue sumando denuncias y ahora el foco también apunta a su propia mamá, a quien las víctimas señalan como supuesta cómplice.
El abogado Miguel Godoy contó a EXTRA que hasta ahora ya se reunió con 35 clientes que también planean presentar denuncias contra la mujer por presunta estafa relacionada con la organización de eventos.
Según explicó, cada víctima habría pagado entre G. 15 y 20 millones, lo que elevaría el perjuicio económico a unos G. 400 millones, aunque no descartan que la cifra aumente porque podrían aparecer más afectados.
“Hay personas que pagaron adelantado para cumpleaños de abril y setiembre. Tenemos que ver también sus casos porque ya no quieren trabajar con ella”, señaló el letrado.
De acuerdo con el relato de las víctimas, la mujer solía escribirles de manera insistente para pedir adelantos de G. 5 millones, supuestamente para traer “músicos internacionales” a los eventos que organizaba.
Apuntan también a la mamá
El abogado adelantó que ampliarán la denuncia contra la madre de la sospechosa, ya que consideran que podría tener algún grado de responsabilidad en el esquema.
Según Godoy, varias facturas estaban a nombre de la empresa de la madre, lo que despertó sospechas entre las víctimas. Incluso, cuando algunos afectados fueron hasta la vivienda familiar para reclamar, aseguran que la mujer tuvo una actitud defensiva.
Por ese motivo, buscarán que el Ministerio Público investigue si la madre fue cómplice de la presunta estafa o incluso de la supuesta simulación de desaparición que inicialmente movilizó a la Policía.
¿Dónde fue a parar la plata?
Hasta el momento, las víctimas tampoco saben qué ocurrió con el dinero que habrían entregado.
“Hay muchas teorías, puede ser que bicicleteaba con los clientes y se le rompió la bici. También se habla de ludopatía y hasta de lavado de dinero”, comentó el abogado.
El caso comenzó cuando la mujer denunció amenazas y luego fue reportada como desaparecida tras no cumplir con la organización de un casamiento por el cual ya le habían pagado la totalidad, pero posteriormente fue localizada en Carapeguá y la Fiscalía empezó a investigar si habría fingido su desaparición mientras se acumulaban denuncias de clientes que aseguran haber sido estafados.