“Tres veces ya que nos asaltan. Dije: ‘no, esta vez no voy más a dejar, no se puede más estar así’”, dijo Antonia Melgarejo Troche, de 36 años, quien logró evitar un asalto a su negocio, en Mayor Vera y Teniente Maschio, barrio San Felipe, San Lorenzo.
Según relató, el sospechoso entró al negocio primero preguntando por una radio y le pidió que le muestre, pero a Antonia no le cerraba del todo la actitud que tenía el supuesto cliente, por lo que le pidió que se quite su gorro.
Un segundo después llevó la mano a la cintura y sacó un revólver dando la voz de asalto. En ese momento, la propietaria del negocio se llenó de indignación y decidió actuar. “No me entró nada de miedo. Cuando vi que miraba a mi compañera, le apreté el arma hacia abajo y le abracé. Le abracé fuertísimo, no le iba luego más a soltar”, expresó todavía llena de adrenalina.
Melgarejo Troche contó que con todas sus fuerzas empujó al delincuente hacia la vereda. Ambos cayeron, pero ella no le soltaba. “Ani embokapu (no gatilles). Ani che japi (no me dispares)”, contó que le dijo el ladrón. “Ha’e jey oñemondýi (él otra vez tuvo miedo)”, he’i.
En imágenes de circuito cerrado se ve el momento en el que ella se enfrenta con el malevo, ante la atónita mirada de automovilistas que justo pasaban por el lugar. El que ingresó al negocio no estaba solo.
En el video se le ve a un cómplice, un hombre que estaba esperando en una moto. Al ver que su compañero fue avasallado por la mujer fue a su defensa. El tipo, que tenía un casco, se acercó y quitó de encima a la comerciante. Se ve que hace un gesto de “dejate pues” con los brazos. Sin mucho qué hacer, los delincuentes se fueron, por suerte, con las manos vacías y sin manchas de sangre.
El hecho fue denunciado en la comisaría primera de San Lorenzo. Vecinos y comerciantes del lugar indicaron que la zona se volvió muy insegura.