La jueza Dina Marchuk recibió un llamado de atención del Tribunal de Ética del Poder Judicial, que concluyó que sus publicaciones en redes sociales sobrepasaron los límites de prudencia y decoro que debe mantener una magistrada.
El Tribunal de Ética del Poder Judicial concluyó que la jueza de Sentencia Especializada en Crimen Organizado, Dina Marchuk, “excedió los límites de prudencia y decoro” establecidos en el Código de Ética Judicial al responder en redes sociales con la frase “Sin lloro” a las críticas dirigidas a la ministra de la Corte Suprema de Justicia, Carolina Llanes.
Como consecuencia, el órgano resolvió aplicarle una recomendación, al considerar que sus publicaciones fueron “objetivamente aptas para afectar la imagen del Poder Judicial y la confianza que la ciudadanía debe tener en quienes administran justicia”.
¿Qué pasó?
La polémica comenzó cuando la entonces exsenadora Kattya González cuestionó públicamente a la ministra Carolina Llanes por votar en contra de una acción relacionada con su expulsión del Senado. En ese contexto, Marchuk respondió en redes sociales con la frase “Sin lloroooooo, por favor y hablemos con argumentos jurídicos”, comentario que generó fuertes críticas por tratarse de una jueza opinando sobre un conflicto político y judicial.
Ni ahí estuvo y volvió a escribir casi lo mismo
Semanas después, Marchuk volvió a quedar en el centro de la discusión cuando se conoció que posee un título expedido por la Universidad Sudamericana, institución investigada por presuntas irregularidades en la expedición de certificados académicos.
Tras las críticas, la magistrada publicó fotografías mostrando sus diplomas y escribió frases como “Sin lloroooo” y "¡Para vos llorón!”, mensajes que muchos interpretaron como una respuesta directa a quienes cuestionaban su formación académica.
La situación llamó aún más la atención porque el caso de la Universidad Sudamericana cobró notoriedad tras el escándalo del exsenador Hernán David Rivas, quien terminó renunciando a su banca en medio de las investigaciones sobre la legalidad de sus títulos universitarios.
Para el Tribunal de Ética, independientemente del contenido del debate, la forma en que la jueza respondió en redes sociales no fue compatible con la conducta de prudencia y mesura que se espera de un magistrado.
¿Qué implica esta sanción?
La decisión del Tribunal de Ética no implica una sanción disciplinaria ni afecta automáticamente el cargo de la jueza Dina Marchuk. La medida aplicada, denominada “Recomendación”, es la más leve de las previstas en el Código de Ética Judicial.
Es un llamado de atención de carácter ético. El Tribunal le indica que su conducta no se ajustó a los deberes de prudencia, decoro e imagen que exige el Código de Ética Judicial. La resolución no afecta su permanencia en el cargo, su salario ni sus funciones como jueza.
Busca prevenir nuevas conductas similares. La finalidad de la recomendación es exhortar a la magistrada a adecuar su comportamiento a las normas éticas en el futuro.
¿Qué pasaría si reincide?
Aunque la resolución actual solo aplica una recomendación, una nueva conducta que vuelva a vulnerar el Código de Ética podría dar lugar a otro proceso y eventualmente a una medida más severa, como una llamada de atención o una amonestación, dependiendo de la gravedad del caso. El Código prevé una escala progresiva de medidas éticas.