Un domingo que terminó en tragedia. Un adolescente de 17 años, oriundo de Itá, murió ahogado en una cantera de Ypacaraí.
La desgracia ocurrió en horas de la tarde. Cuando los Bomberos Voluntarios de la 10ª Compañía llegaron al lugar, el tiempo ya jugaba en contra: habían pasado cerca de 30 minutos desde que el joven se lanzó al agua y no volvió a salir, según relató el teniente Reinaldo Gunther.
De acuerdo con los datos recogidos en el sitio, el muchacho estaba con un grupo de amigos. Ellos mismos contaron que el adolescente no sabía nadar, pero aun así decidió meterse al agua.
J.A.C. (17) se encontraba grabando videos cuando se arrojó desde unos 5 metros y ya no volvió a salir a la superficie.
La cantera, escenario de la tragedia, es una propiedad privada y no está habilitada para el ingreso de personas. Sin embargo, suele ser utilizada con fines recreativos. No es la primera vez que ocurre un hecho similar allí: su gran profundidad la convierte en una trampa silenciosa.
Tras la alerta, se montó un operativo conjunto. Intervinieron rescatistas acuáticos, personal del SAR, el grupo Aventura Extrema, además de efectivos de la Policía Nacional y representantes de la Fiscalía.
Alcides López, de la Unidad de Rescate Acuático, explicó que el trabajo se realizó en embarcación hasta el punto donde el joven fue visto por última vez. Los rescatistas se sumergieron entre cinco y ocho metros de profundidad. Después de una intensa búsqueda, lograron ubicar el cuerpo en un lapso de entre 20 y 30 minutos.