Se quitó la remera y las zapatillas, se quedó solo con el pantalón y se tiró al agua. Ayer, durante el intenso calor, un hombre de 32 años no tuvo mejor idea que refrescarse metiéndose en la Laguna Punta Porã, de Pedro Juan Caballero, Amambay. Como estaba prohibido bañarse allí, tuvo que salir a la fuerza.
El hombre, identificado como Edison M., que aparentemente estaba borracho, tenía un cuchillo consigo, por lo que los policías tuvieron que moverse con cuidado para asegurarse de que nadie salga lastimado. Además, el tipo cuenta con antecedentes penales ra’e, entre ellos un intento de homicidio, lo que hizo que los agentes extremen precauciones.
Vecinos y transeúntes que pasaban por el lugar vieron todo y algunos grabaron la escena con sus celulares. Edison nadaba de un lado a otro y no quería salir, aunque los policías le gritaban y pedían que subiera a la orilla. Su cara estaba ensangrentada y eso llamó la atención.
Tras varios intentos de convencerlo, un bombero voluntario decidió meterse al cauce y acercarse a Edison. Con esfuerzo, logró sostenerlo y guiarlo hacia la costa, donde lo esperaban otros policías para asegurarlo. Edison forcejeaba un poco, pero finalmente lo controlaron sin que nadie resultara herido.
El operativo estuvo a cargo de la Comisaría Primera, con apoyo de bomberos. Todos actuaron con cuidado porque el sujeto era considerado peligroso por sus antecedentes y porque estaba armado.
Una vez en la orilla, lo revisaron para ver si tenía lesiones graves. Después lo llevaron al Hospital Regional para que reciba atención médica por los golpes y la cara ensangrentada. Finalmente, lo trasladaron a la comisaría, donde quedó a disposición del Ministerio Público.