26 feb. 2024

Se puso elegante para vender bingos y arrasa en el Mercado

El señor atiende en la calle con corbata y camisa. “No hace falta ser oficinista para ponerte una buena corbata”, publicó Sara Colmán, quien viralizó la foto del abuelito.

“No hace falta ser oficinista para ponerte una buena corbata”, publicó Sara Colmán, junto con la foto de José Gutiérrez (67).

Pronto la publicación se volvió viral y reconocieron a don José, quien con sus cartones de bingos en mano, su corbata, camisa y una amabilidad tremenda espera a sus clientes en la zona de Perú y Ana Díaz, en el Mercado 4.

Para el vendedor “elegante” el día comienza a las 4 de la madrugada, se levanta a prepararse y a las 7:00 ya está en su puesto hasta el mediodía. Por las tardes, su trabajo es cuidar de una inmobiliaria donde le dejan vivir gratis, ya que hace unos años se separó.

“Me visto así porque el cliente merece mi respeto”, dijo el abuelo.

Historia de lucha

Don José trabajó durante 18 años como vendedor de Mocipar. Cuando la empresa cerró se quedó sin empleo, por lo que se ganaba la vida haciendo changas.

Hace dos meses empezó como vendedor de bingo y decidió seguir usando su camisa y corbata para darle confianza a sus clientes, relató.

El vendedor viral es chileno, hace 33 años vino al país, formó una familia y tiene 4 hijos. Sin embargo, por falta de documentos no puede tener una jubilación, cobrar la tercera edad o acceder a servicios de salud, según explicó su hija Gabriela Gutiérrez.

“Él se fue para renovar en Chile, juntamos de a poco nuestra platita, le dimos, él renovó su cédula, pero se quedó sin dinero. Entonces lo que hizo fue durante 3 meses vino caminando desde Chile. Justito en mis 15 años llegó, yo le vi a mi papá flaco, cabello largo, barbudo, no se le parecía”, contó la joven de 28 años. Durante su trayecto, don José trabajaba en cada parada para sobrevivir.

Juega al fútbol

Don José asegura que su edad no es impedimento para hacer las cosas que le gustan, como jugar el fútbol. Ahora, en su nueva faceta de vendedor de bingos, asegura que se siente muy querido porque la gente le recibe muy bien.