En Río Grande Do Sul, Brasil, un paraguayo de 26 años, conocido por practicar ritos satánicos y comer gatos, fue detenido luego de que los polis brasileños pillaran que tenía orden de captura internacional. El tipo se había fugado, tras asesinar a su abuelo en Mariano Roque Alonso, en junio pasado.
Los agentes militares del país vecino acudieron a una denuncia por daños a la propiedad contra Alejandro Daniel Chamorro Caballero y, tras sospechas, contactaron con agentes de Interpol, donde les confirmaron que se trataba del fugitivo.
La fiscal de la causa, Cinthia Torres, dijo a EXTRA que es procesado por homicidio doloso y violencia y está a la espera de que le informen sobre su detención.
Cuando tenía 15 años, Alejandro ya fue noticia a nivel país (en abril del 2015), porque decía que tenía un pacto con el dios de Egipto “Anubis”, un demonio que le pedía matar a algún familiar como sacrificio. “Soy en hijo de Lucifer”, repetía.
Esa vez, la prensa captó el momento en el que subía al techo de su casa, en el barrio San Rafael de Remanso y rompía tejas y vidrios.
Comía gato
Pero lo que más impactó es que de repente se lo vio con un gato muerto en la boca. Los vecinos dijeron después que incluso comió su cabeza.
Hasta que finalmente el año pasado mató al abuelo, Juan Chamorro de 72 años, e hirió a su abuela, Margarita.
Según el informe policial, el joven vino de Brasil, porque años atrás había “desaparecido”, sin avisar a sus abuelos a donde fue.
Calvario
De un día para el otro apareció de vuelta en el barrio y ahí empezó el calvario de los vecinos de San Rafael.
Aparentemente, el joven sería adicto también, y habría empezado a entrar en las casas ajenas, a realizar hurtos, lo que hizo que la gente se harte y proteste. Ahí sus abuelos decidieron sacarlo de la casa.
“Él vino una noche, golpeó la puerta, yo le dije a mi marido, no le abras la puerta, pero luego vino a golpear la ventana y ahí le abrió, y como no escuché ninguna palabra de ellos, salí a mirar y ya le encontré a mi marido en el suelo. Ahí él (su nieto) se levantó y de paso me acuchilló esta parte (muestra su costado derecho), se fue a la pieza y sacó el celular”, contó doña Margarita a SNT, en ese momento.