Siete delincuentes fuertemente armados, algunos incluso con fusiles, llegaron a un conocido local comercial y redujeron a los dueños, empleados y hasta a un cliente y los tuvieron como rehenes. Ocurrió el miércoles, en la ciudad de Alberdi, Ñeembucú.
Según los datos, los bandidos llegaron cerca de las 18:00, cerraron el portón del local y justo vino un cliente y uno de los delincuentes le abrió el portón como si nada pasara para hacerlo entrar. Una vez dentro, lo llevó al fondo junto a los dueños.
Los delincuentes simularon ser agentes de la SENAD y actuaban con mucha tranquilidad. Sin embargo, varios vecinos notaron que algo raro estaba ocurriendo y avisaron al yerno de los propietarios.
El hombre fue al negocio, miró desde la calle y pilló que sus suegros y su familia estaban como rehenes. Se puso detrás de un camión y sacó su arma de fuego y disparó contra uno de los asaltantes. Los malvivientes respondieron también con fuego y otro le apuntó con un fusil y se produjo un intercambio de disparos que obligó a la banda a escapar a toda velocidad.
Gracias a la reacción del yerno, los delincuentes no pudieron llevarse el dinero que buscaban, aunque lograron robar unos G. 15 millones que estaban en la caja registradora.
Posteriormente, los malandros abandonaron el furgón que utilizaron para el golpe a unos 8 kilómetros del lugar. El vehículo había sido robado el martes a la noche y ahora será peritado por los investigadores.