Con una mochila cargada de evidencias, entre ellas hasta una gallina para’i con las patas atadas, posó un hombre de 33 años en la Comisaría 47ª de Limpio, tras caer por un supuesto caso de hurto domiciliario.
Todo empezó con la denuncia de la víctima, que alertó a los agentes sobre el robo en su vivienda. Los policías salieron a patrullar la zona junto con el afectado para tratar de ubicar al sospechoso. En medio del recorrido, lo vieron en una plaza pública, caminando como si nada. Ahí mismo lo identificaron y lograron su aprehensión sin mayores inconvenientes.
Al revisarle sus pertenencias, encontraron una mochila bien cargada. Dentro había varios objetos que serían robados de la casa: una licuadora, un par de calzados, una hervidora, un termo y varios metros de cable, además de otras cosas que también fueron incautadas como evidencias del caso.
Según datos policiales, el hombre ya cuenta con antecedentes por hurto agravado, específicamente en los años 2024 y 2025. Tras el procedimiento, tanto el detenido como la gallina fueron a parar a la comisaría.
Pelaron la casa de una familia en Asunción
Mientras tanto, otro caso parecido también generó mucha indignación, esta vez en el barrio Republicano de Asunción, donde una familia denunció que ladrones les vaciaron la casa durante la Semana Santa.
La denuncia se hizo viral a través de redes sociales, donde Romina Villalba contó lo que le pasó a su familia. Relató que sus padres habían viajado por esos días y que, al regresar, encontraron la vivienda prácticamente vacía.
“Robaron ropas, TV smart, licuadora, placa eléctrica, entre otras cosas. Hasta el pollo de mi mamá robaron”, escribió.
La joven expresó toda su impotencia por la situación y la inseguridad en la zona. “Me da mucha rabia e impotencia saber que no se puede dejar ni un día la casa porque te descuidás y hasta tu ropa interior te roban. Tanta rabia me da la gran inseguridad que hay en el barrio y nadie hace nada”, lamentó.
También apuntó directamente a un sospechoso, que sería alguien cercano a la familia. “El de la imagen es mi propio primo Dani, el que entró a forcejear la puerta de mi hermano y, como no pudo, suponemos que entró por otro lado, por la cocina y la pieza de mi mamá y mi hermana. La policía dio con él, pero no lo llevó a declarar ni hizo nada”, aseguró.
Además, dejó una reflexión sobre este tipo de hechos, señalando que muchas veces los robos se sostienen porque hay gente que compra cosas robadas. “Esto no iba a pasar si la gente no comprase cosas robadas, pero la ciudadanía quiere cosas caras a precio regalado, como si no supiera que es robado. Le roban a personas que se compran con el sudor de la frente, uno matándose trabajando para tener sus cosas y otros robando como si nada”, cuestionó.
Finalmente, contó que su papá, que tiene problemas de salud por un preinfarto mal curado, igual va a ir hasta la Fiscalía para intentar que el caso avance y se haga justicia.