El exsenador colorado cartista Hernán Rivas fue condenado a 8 años de cárcel por el caso de su título trucho de abogado. El Tribunal concluyó que no existen rastros académicos que demuestren que haya cursado la carrera de Derecho como figuraba en los documentos presentados.
La sentencia fue dada a conocer este jueves y estuvo a cargo de un Tribunal de Sentencia presidido por la jueza María Fernanda García de Zúñiga. Durante la lectura, la magistrada fue tajante al describir lo que encontraron durante el juicio.
“Estamos en definitiva ante lo que podríamos denominar un alumno ‘fantasma’”, dijo García de Zúñiga. Según explicó, Rivas no dejó rastros académicos, administrativos ni contables que permitieran comprobar su paso por la carrera.
La jueza señaló además que “Rivas Román no hizo valer solamente un documento, hizo valer una condición profesional”. Es decir, el cuestionamiento no se limitaba al papel presentado como título, sino al hecho de haberse presentado como abogado.
Otro de los puntos mencionados por el Tribunal fue la falta de registros que permitieran seguir el supuesto recorrido universitario de Rivas. “No fueron halladas las planillas que servían de fuente para cargar dichos datos académicos atribuidos al acusado”, afirmó la presidenta del Tribunal.
También llamó la atención la comparación con los documentos de otros estudiantes. “Mientras los certificados de los alumnos brindan datos objetivos, el correspondiente al acusado carece de aquellos datos elementales que permitían realizar la trazabilidad correspondiente”, sostuvo la magistrada.
Para el Tribunal, la falta de testimonios y recuerdos sobre Rivas como estudiante también fue relevante. “La ausencia generalizada de recuerdos refuerza nuestra conclusión, la figura de un alumno que aparece solo en dos instrumentos, estamos en definitiva ante un alumno fantasma”, expresó García de Zúñiga.
Rivas, quien fue senador de la República, llegó incluso a presidir el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), organismo que tiene entre sus funciones juzgar el desempeño de jueces y fiscales. Ahora, el Tribunal lo condenó a 8 años de pena privativa de libertad por los hechos relacionados con su título de abogado.