El ministro del Interior, Enrique Riera, confirmó que las investigaciones apuntan al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) como responsable del ataque ocurrido en la colonia Naranjito, distrito de Ybyrarobaná, donde murieron dos policías y un civil.
Riera explicó que un informe de balística encontró una conexión entre una de las armas usadas en el ataque y otra utilizada en el atentado contra la Comisaría de Ybyrarobaná, ocurrido el pasado 3 de mayo.
“Se le atribuye al EPP. El último informe de balística confirma que un arma utilizada está vinculada con la misma arma utilizada en el ataque del 3 de mayo pasado a la Comisaría de Ybyrarobaná”, afirmó el ministro en la 730 AM.
El secretario de Estado señaló que, según los datos manejados por las autoridades, estaría actuando una nueva generación del grupo armado, formada por familiares e hijos de antiguos integrantes.
“Hay una nueva camada operando, son los hijos de los integrantes históricos y familiares”, manifestó.
Riera indicó que hasta antes de este nuevo golpe las autoridades consideraban que la situación con el grupo estaba bajo control, pero el ataque volvió a encender la alarma en la zona norte del país. “Hasta ahora la situación con el EPP estaba controlada”, sostuvo.
El ministro también habló de la posibilidad de pedir apoyo a países aliados, como Estados Unidos, aunque aclaró que no se trataría de una intervención directa, sino de cooperación con herramientas tecnológicas.
“No descartamos hablar con nuestros aliados (EE.UU.) sobre esta situación del EPP. Ellos no pueden operar activamente en nuestro territorio, pero sí pueden colaborar con tecnología y demás”, explicó.
Tras los cuestionamientos por la respuesta de las autoridades, Riera rechazó que los cambios sean la solución inmediata ante una crisis y defendió el trabajo que se viene realizando.
“Los cambios no son la solución. Quizás tranquilicen por algún tiempo a los detractores políticos, pero no creo que las crisis sean momentos para cambios”, dijo.
El ministro aseguró que las estrategias contra el EPP se revisan constantemente y destacó que el Estado logró cortar parte de la estructura de apoyo del grupo.
“Siempre se revisan las políticas de combate al EPP. Lo que sucede es que, de alguna manera, la presencia del Estado ha aumentado y los brazos logísticos se han cortado”, afirmó.
El ataque en Naranjito dejó como víctimas a los suboficiales Herminio Ojeda y Atilio Martínez, además de un civil.