Con el corazón destrozado por el resultado de Paraguay ante Estados Unidos, un hombre agarró su tele y la lanzó al patio frente a todos sus amigos.
El episodio ocurrió en Caaguazú y el video se hizo viral en las redes sociales.
Un grupo de amigos, excompañeros de colegio e incluso vecinos se juntó en la casa de Éver para disfrutar del partido.
Todos llegaron con mucha expectativa; había asado, birra, ere eréa, pero el ánimo cambió al toque.
Julia Cantero contó a EXTRA que, al finalizar el primer tiempo, varios ya se picharon, se fueron a sus casas o decidieron dejar de ver el partido.
Mientras algunos compartían una cerveza y el asado en el patio, intentando distraerse del resultado, Éver seguía prendido a la pantalla y se plagueaba porque muchos decidieron “abandonar”.
“Una trampita”
El dueño de casa decidió asustar al rollo:
“Le vimos salir con la pantalla en la mano. ‘No va a hacer ko ese tavyrón’, pensé. Y ahí desde la puerta de la sala tiró su tele al patio”, indicó Julia sobre el momento que se volvió viral.
La señora explicó que la tele que terminó en el suelo no era el aparato en el que estaban viendo el partido. Después nomás pillaron que era un televisor que no andaba luego bien y estaba guardado en otra pieza de la casa.
“Hizo para asustarnos porque le dejamos solo viendo el partido. Él estaba diciendo luego que iba a hacer eso y creo fue también su forma de desahogarse”, expresó.
La derrota dejó pirevai al grupo.
“Capaz fue yeta reunirnos todos así porque hace mucho no nos juntábamos”, expresó.
En las redes fueron tendencia los videos donde la gente rompía la pantalla de su tele, pero había sido es un filtro nomás. También llovieron los memes y los videos, onda “mejor reír que llorar”.
Mita’i español lloró
Claudia Pérez, mamá de Christian, el mita’i español que habla guaraní, mostró cómo su hijo vivió el partido.
Primero durmió al lado del celu, con el despertador listo para levantarse de madrugada, hora de España. Pero después lloró durante el partido. Se tapó la cara y dijo: “No quiero que se elimine”. La mamá le consoló y le llenaron de mensajes de aliento.