15 jul 2026

Rayan la libreta más de la cuenta: cada vez más familias se endeudan para poder comer

Desde la Asociación de Almaceneros y Minoristas del Paraguay alertan que cada vez más familias recurren al crédito o piden “anotar” sus compras de alimentos porque el salario ya no alcanza.

Despensero

Despenseros también sufren menos venta en la carne vacuna, afectada por el constante aumento de precios, además de otros alimentos básicos como lácteos, huevos, frutas y verduras.

Imagen generada con IA

Las tradicionales libretas de fiado volvieron a ocupar un lugar central en las despensas del país. Según la Asociación de Almaceneros y Minoristas del Paraguay, cada vez son más las familias que, antes de llegar a fin de mes, recurren al crédito o piden que les anoten las compras de alimentos básicos porque el dinero ya no alcanza.

Luis Ibarra, representante del gremio, aseguró que la situación no es reciente, sino que se viene agravando desde hace varios años. Explicó que el principal indicador es la caída del consumo de productos esenciales y el aumento de clientes que solicitan comprar “a cuenta” desde mediados de cada mes.

“Antes el fiado era una práctica común en algunos casos, pero ahora vemos que cada vez más personas llegan entre el 15 y el 20 del mes sin efectivo y piden que se les anote la compra”, señaló.

El dirigente indicó que las familias ya no llenan la canasta como antes y se limitan únicamente a lo indispensable para el hogar. Entre los productos cuyo consumo cayó con fuerza mencionó la carne vacuna, afectada por el constante aumento de precios, además de otros alimentos básicos como lácteos, huevos, frutas y verduras.

Ibarra sostuvo que, aunque algunos productos redujeron su costo, como el arroz, eso no se tradujo en una recuperación del consumo, ya que el problema de fondo sigue siendo la falta de poder adquisitivo.

“La macroeconomía no llega al mostrador”

Desde el sector lanzaron una advertencia que resume la realidad que observan diariamente: “De la macroeconomía al mostrador del hambre”. Con esa frase buscan reflejar el contraste entre los indicadores económicos positivos y la situación que viven los consumidores en los barrios.

Según Ibarra, los datos sobre crecimiento económico o aumento del ingreso, aipo “per cápita” no se reflejan en las ventas de las despensas, donde la demanda se sostiene, pero cada vez más gracias al endeudamiento.

“Hoy la gente compra porque necesita comer, pero muchas veces lo hace con tarjeta de crédito o pidiendo fiado. Endeudarse para adquirir un auto o invertir en un negocio puede ser lógico; endeudarse para comprar alimentos ya es una señal preocupante”, afirmó.

El representante de los almaceneros advirtió que esta situación impide que las familias puedan ahorrar o proyectar gastos a futuro, ya que la mayor parte de sus ingresos se destina a cubrir las necesidades inmediatas.

Incluso comentó que fechas especiales, como el Mundial, Semana Santa o Navidad, generan apenas un leve repunte en las ventas, aunque ese movimiento dura pocos días y luego el consumo vuelve a caer.

Finalmente, Ibarra señaló que las dificultades no afectan únicamente a los consumidores. Aseguró que los pequeños comercios y hasta las empresas proveedoras están recurriendo a “malabarismos” para mantener sus ventas y sostener la rentabilidad.