Poses, miradas, gestos, bailes y hasta competencias en plazas: la nueva moda que nació en las redes sociales ya se instaló entre los chicos y adolescentes paraguayos. El objetivo es simple: demostrar quién tiene más “aura”, es decir, quién logra transmitir más actitud, presencia o carisma.
La expresión, que mezcla el lenguaje gamer con los códigos de TikTok, se volvió parte del vocabulario de los péndex. “Ganó aura”, “perdió aura” o “está farmeando” son algunas de las frases que aparecen cada vez con más frecuencia en videos y encuentros entre jóvenes.
El fenómeno incluso llegó a las calles, con las llamadas “batallas de aura”, donde los participantes se enfrentan haciendo diferentes poses o movimientos mientras los demás deciden quién tuvo más presencia.
Pero detrás de la cargada y las risas hay una pregunta que muchos padres se están haciendo: ¿qué significa que un chico quiera farmear aura y cuándo debería preocupar?
Para los profesionales consultados, la tendencia por sí sola no representa un problema psicológico. El psicólogo Jesús Peña explicó que existe una búsqueda de validación social y reconocimiento, algo que puede aparecer con fuerza durante la adolescencia.
La psicóloga Melissa Sánchez, especializada en adolescencia, también relacionó el fenómeno con la necesidad de pertenecer, ser aceptado y construir una identidad dentro del grupo de amigos.
El pediatra Robert Núñez también habló del tema y explicó que puede ser simplemente una forma de jugar, competir y divertirse utilizando los códigos propios de esta generación. La preocupación aparece cuando el chico siente que necesita demostrar algo constantemente o conseguir la aprobación de los demás para sentirse valorado.
El punto, según los especialistas, está en observar qué lugar empieza a ocupar esa aprobación en la vida del chico.
Si “farmear aura” es simplemente una forma de divertirse, competir y compartir con los amigos, forma parte de una moda más entre los péndex. Pero si la necesidad de recibir aplausos, ganar o demostrar que es “el más canchero” comienza a afectar su autoestima, sus relaciones o su vida cotidiana, la situación merece más atención.