28 feb. 2026

Prohíben calzas y minis a mamás en colegios

Dire dice que quieren “cuidar el ambiente” para los chicos. Un pediatra apoyó la postura y pidió coherencia a los padres.

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En el portón de un colegio capitalino se colgó un cartel con reglas y prohibiciones.

Dardo Ramírez

La directora de la Escuela Blas Garay, Elizabeth Cateura, prohibió el ingreso de mamás con calzas, minifaldas, escotes pronunciados o prendas transparentes y aseguró que, si no cumplen la regla, se van a quedar en el portón.

La medida rige en la Escuela Blas Garay, donde asisten alumnos desde el nivel inicial hasta el sexto grado.

Según explicó la directora a EXTRA, la decisión se tomó tras quejas presentadas en años anteriores por algunos padres, quienes se plaguearon por la vestimenta de ciertas madres, especialmente las más jovencitas.

“Hubo casos de mamás que venían sorokue en camisón y sin corpiño”, comentó.

Cuando pasa eso, se le agarra nomás a la persona en privado y se le hace recordar la regla. Si se hace del ñembotavy y no quiere cumplir, el mitã’i entra a su clase súper, pero el adulto se queda en la calle.

La institución también tiene otras reglas bien estrictas para entrar. Todos los adultos sí o sí tienen que presentar su cédula en portería, anotar sus datos en el registro de entrada, y quedarse máximo 20 minutos (a menos que tengan una entrevista agendada).

Además, tienen que usar solamente el portón peatonal, que siempre tiene que estar cerrado con candado.

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Como en la cancha

El pediatra Robert Núñez se unió al debate y desde su cuenta de X compartió una imagen de un cartel colocado en la Escuela Juan Pedro Escalada, donde se leen normas y prohibiciones sobre vestimenta.

En el aviso se pide a las mamás evitar miniblusas, shorts cortos y vestidos muy arriba de la rodilla, “por respeto a su hijo”.

El profesional también apuntó a los papás que asisten a reuniones con short de fútbol, musculosa o la camiseta de su club, como si fueran a la cancha.

“Los niños y adolescentes observan todo. Si hablamos de límites y respeto, pero no aplicamos normas en nuestra propia conducta, el mensaje se contradice solo”, expresó