Un verdadero escándalo sacude al penal de máxima seguridad de Minga Guazú. La defensa de Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”, denunció que un grupo de internos habría logrado salir de sus celdas y se dirigió directamente hasta el sector donde está recluido, con la intención de atacarlo. De acuerdo al relato de la defensa, los internos salieron de sus sectores, vulneraron la seguridad interna y avanzaron decididos hasta el Pabellón 8, donde está encerrado Insfrán.
Guerra por “privilegios”
La defensa de “Tío Rico” asegura que el trasfondo de este ataque es la pura envidia. Sostienen que los demás presos están furiosos por los supuestos beneficios y el trato diferenciado que recibe el procesado, como tener visitas privadas en las oficinas judiciales del penal, según informaron desde la 1020 AM.
Hasta el momento, el Ministerio de Justicia no dio una explicación oficial del caso.
Antecedentes detallados de “Tío Rico”
Miguel Ángel Insfrán Galeano fue acusado de ser uno de los capos máximos de una red internacional de narcotráfico y lavado de dinero.
Según la Fiscalía, el tipo trabajaba de la mano con el uruguayo Sebastián Marset, quien hoy por hoy está detenido en Estados Unidos. Su nombre saltó a la luz pública en febrero de 2022 con el Operativo “A Ultranza Py”, el golpe más grande que se le dio al crimen organizado en la historia de nuestro país. La banda traía cocaína desde Bolivia en avionetas hasta suelo paraguayo y después la mandaba derechito a Europa y África, bien camuflada en contenedores.
La investigación fiscal señala que esta organización movió más de 17.000 kilos de droga, generando una ganancia de más de dos billones de guaraníes. Para blanquear toda esa plata sucia, usaban empresas de fachada, estancias, autos de alta gama, carreras de Rally y hasta la iglesia de su hermano, el pastor José Insfrán. Además, los investigadores rastrean sus conexiones con el atentado contra el fiscal Marcelo Pecci.
Después de andar prófugo un año, la policía lo atrapó en febrero de 2023 en Río de Janeiro, Brasil, y meses después lo trajeron extraditado. La Fiscalía le bajó el pulgar y pide una condena alta por tráfico de drogas, lavado y asociación criminal.
Su estadía en la cárcel de máxima seguridad de Minga Guazú siempre estuvo envuelta en polémicas, ya que sus abogados se quejan del aislamiento total de 22 horas al día. Por miedo a una fuga o rescate, los jueces decidieron que afronte su juicio de manera virtual desde el penal, mientras que las autoridades judiciales lo hacen de forma presencial en Asunción.