El combustible en Brasil volvió a ser más barato que en las estaciones de servicio de Paraguay, destacó el corresponsal Wilson Ferreira.
Por eso, para la gente de Ciudad del Este y alrededores se volvió atractivo ir a cargar en Foz de Iguazú.
“Sin embargo, el beneficio económico tiene un costo adicional: el tiempo que deben invertir para cruzar el Puente de la Amistad, donde el constante congestionamiento y los controles fronterizos ralentizan cada vez más el paso”, expresó.
Indicó que la diferencia más grande está en el diésel S-10. En Ciudad del Este, el litro ronda los G. 10.800, sin embargo, en Foz puede conseguirse por unos G. 8.000 al cambio actual. El ahorro es de casi el 26%.
“Son aproximadamente G. 3.000 menos por litro, una brecha que puede representar un ahorro cercano a G. 140.000 para quienes llenan completamente el tanque de sus vehículos”, detalló Ferreira.
Sostuvo que la misma situación se presenta con la nafta. La gasolina aditivada brasileña, comparable con la nafta súper, se comercializa alrededor de G. 7.500 por litro, frente a más de G. 9.000 en Ciudad del Este.
“La diferencia hace que muchos automovilistas hagan números antes de decidir dónde abastecerse, especialmente aquellos que cargan grandes cantidades”, detalló.
Pero como señalábamos, para acceder a ese ahorro hay que atravesar uno de los principales puntos de congestión de la frontera.
El Puente de la Amistad registra diariamente un intenso movimiento de vehículos y personas, una situación que se vuelve todavía más complicada cuando se incrementan los controles de la Receita Federal, la aduana brasileña.
Las verificaciones generan demoras adicionales y contribuyen al estancamiento del tránsito.
Para muchos conductores, el ahorro obtenido con el combustible deja de ser atractivo cuando deben permanecer largos minutos, e incluso más tiempo, atrapados en las filas.
El costo no solo se mide en paciencia: también está el combustible consumido durante la espera, además del tiempo perdido para quienes deben cumplir horarios laborales o realizar otras actividades.
Aun así, quienes disponen de tiempo y paciencia siguen cruzando. Conductores paraguayos consultados sostienen que, cuando la diferencia por litro es suficientemente amplia, el ahorro justifica soportar las demoras y esperar para llegar hasta las estaciones de servicio de Foz.
Para otros, en cambio, la comodidad de cargar en Ciudad del Este termina pesando más que el beneficio económico.
El escenario convierte al Puente de la Amistad en el principal condicionante para aprovechar la diferencia de precios. Mientras el combustible brasileño ofrece un alivio al bolsillo, la congestión fronteriza actúa como una barrera que obliga a los conductores a elegir entre ahorrar dinero o ahorrar tiempo.
En esta frontera, para quienes tienen paciencia, la cuenta todavía favorece a Foz; para quienes viven con el tiempo contado, el ahorro puede no compensar la espera.