Mientras Pablo David Rolón (32) juraba amor a su esposa, del otro lado de la iglesia, sus padres y hermano también respondían la misma pregunta al pa’i: “Sí, acepto”.
Ayer, Pablo David, Pablo Rolón e Isaías Pablo se casaron con las mujeres de sus vidas, en un casamiento comunitario que se celebró en el Día de los Enamorados, en la Parroquia Santa Librada, de Villarrica, departamento de Guiará.
La Fundación Santa Librada fue la encargada de realizar la unión de 51 parejas, algunas incluso tienen años de convivencia, como el caso de Pablo Rolón Duarte (57) y Aurora Navarro(53) que conviven juntos hace 33 años.
“Por momentos me invadieron las emociones, porque verle a mi papá, a mi hermano y a mi esposa fue muy emotivo, porque hay un sentimiento muy especial y gracias a la fundación pudimos aprovechar”, dijo.
“Me siento muy bien y recibimos esto por la familia, porque hay que hacer esto ante Dios, es lo que se debería de hacer y se hizo gracias a Dios”, expresó Aurora al corresponsal Richard González.
Duró dos horas
El párroco Marcial González comentó a EXTRA que la ceremonia fue bastante emotiva. Comenzó a las 9:00 y culminó aproximadamente a las 11:00.
González casó a los novios junto con tres sacerdotes más, quienes también el sábado y domingo último se encargaron de escuchar las confesiones de cada uno.
“El consentimiento (el ‘sí quiero’) de contraer libremente el casamiento se hace de forma individual, también en cuanto al juramento”, señaló el pa’i.
Preparados ante Dios
Casar a los novios dura tres a cuatro minutos, teniendo en cuenta las preguntas que se les hace a cada uno de ellos, quienes juraron estar presentes en la salud, en la enfermedad y en la pobreza.
González mencionó que el cursillo duró tres meses y estuvieron comprometidos psicólogos y abogados, quienes realizaron charlas a las parejas. En algunos casos, muchos no realizaron la confirmación, pero tuvieron la posibilidad de hacer un curso intensivo con el fin de ponerse en regla con Dios.
En lo civil se casaron algunos unas semanas atrás y otros, esta semana, teniendo en cuenta que la mayoría vivía en concubinato.
La Fundación Santa Librada corrió con los gastos del Registro Civil, también del religioso y obsequió a los novios ¡todo!, el anillo, los trajes, maquillaje y bocaditos.
El cura mencionó que la misión de la iglesia no termina con el casamiento, porque tanto los diáconos como los líderes religiosos realizan el seguimiento de cada pareja.
“Fue Inédito”
Hubo lágrimas de felicidad y sonrisas
Lucio Martínez, de 43 años, se mostró muy emocionado al ver a su doña vestida de novia.
Para él, el evento fue único e inédito debido a que es la primera vez que 51 parejas se casan de una sola vez. Lucio tiene una relación de 12 años con Mirta Villalba y fruto de ese amor nacieron dos niñas.
“Fue impresionante, la organización de la gente de la fundación, del párroco, de todos los colaboradores que previeron hasta el más mínimo detalle, fue súper lindo y emocionante”, dijo