30 jul 2026

Otra víctima del argentino: “Me amenazó con secuestrar a mi hermana y enviarme sus dedos si no volvía con él”

La joven contó que aceptó trabajar como doméstica en la casa de Ariel Morán, pero terminó viviendo un verdadero calvario. Denunció golpes, encierros, amenazas de muerte, abuso psicológico y que el hombre intentó obligarla a participar de tríos.

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En la casa del argentino se encontró una habitación acondicionada para filmaciones, además de prendas de vestir de niñas y adolescentes, cámaras, celulares, drogas y otros objetos que serán sometidos a peritajes.

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Mientras Ariel Morán (56) permanece detenido por el supuesto rapto de una adolescente de 17 años, otra mujer decidió denunciar el infierno que asegura haber vivido a su lado.

La joven habló con Monumental 1080 AM y contó que todo comenzó cuando fue a trabajar como empleada doméstica en la casa del argentino. Pasaron una semana y él le confesó que estaba interesado sentimentalmente en ella y le pidió que dejara de trabajar para iniciar una relación.

Según la denunciante, una semana después de la relación, el tipo comenzó a maltratarla.

“Me sacó el teléfono, me prohibió hablar con familiares y me pegaba. Todas las veces que me pegaba me encerrada hasta 5 días ahí sin comunicación. En un momento logré avisar a mi prima para que me busque. Mi prima me buscó y me rescató”, dijo la mujer.

Pensando que al escapar el tipo ya no la iba a buscar y que por fin iba a estar tranquila, pero eso no pasó, tras escapar, comenzaron las amenazas. “Me decía que le iba a matar a mi familia, que le iba a secuestrar a mi hermana de 16 años y que me iba a mandar sus dedos si yo no volvía con él. Por miedo le acepté otra vez y me llevó a Buenos Aires”, relató.

Camino a Argentina, cuando estaban por alcanzar un peaje, Ariel sacó una pistola, le apuntó en la cabeza y le colocó una navaja en el cuello para advertirle que si hablaba le iba a matar a ella y luego él se autoeliminaría.

Le sacó el celular y se hacía pasar por ella

Llegaron a Buenos Aires y luego fueron a Mar del Plata, donde se hospedaron en un hotel. El hombre tenía el celular de la mujer y que se hacía pasar por ella para hablar con su familia.

“Yo le supliqué que me deje hablar con mi familia, para que al menos sepan que estoy con vida, pero me tiró en la cama y me puso una navaja en el cuello y me amenazó de muerte”, contó.

Ella trató de adularle para que no la matara y logró que salga de encima de ella; salió al pasillo, pero el hombre la persiguió, la agarró del cabello e intentó arrastrarla. “Yo grité y los empleados salieron y él se fue con mis documentos”, manifestó.

La víctima afirmó que Morán tuvo prisión domiciliaria en Argentina, pero luego regresó a Paraguay de forma clandestina y retomó el hostigamiento. Señaló que la perseguía constantemente, la contactaba desde unos 30 números distintos, amenazaba a toda su familia y hasta hackeó su teléfono para quedarse con toda su información.

“Empezó a subir en mis redes fotos intimas que tenía con mi ex y me amenazó con subir videos intimos míos, pero yo no tenía en mi teléfono pero me dijo que él tenía que él grabó y que iba a subir si yo no me iba otra vez con él”, relató.

Por miedo regresó otra vez con Morán pero contra su voluntad y volvió a vivir el mismo calvario: golpes, encierros y amenazas. “La mayoría de las peleas era porque él quería hacer tríos, quería que yo me meta con otras personas y yo no quería”, dijo.

Cuatro meses que se libró de él

Por otra parte, dijo que el hijo de Morán presenciaba todo, pero nunca intervino. Vivía ahí con una novia rusa, que casi no salía de la pieza.

Según relató, hace cuatro meses logró liberarse definitivamente. Contó que estaban en un departamento de Asunción cuando le comunicó que quería terminar la relación y él respondió con un golpe de puño que le dejó el labio roto y el rostro completamente hinchado. Al día siguiente intentó escapar en el estacionamiento de un supermercado, pero el hombre aceleró la camioneta para impedirlo, la golpeó en el abdomen y luego le dio un puñetazo en la nariz que la dejó inconsciente.

La víctima aseguró que pidió ser llevada a un hospital debido a las lesiones, pero Morán se negó y la trasladó nuevamente hasta su vivienda, donde volvió a encerrarla y maltratarla antes de llevarla otra vez a un hotel. Finalmente, consiguió escapar y acudió a una comisaría para denunciar lo ocurrido.

La mujer afirmó que presentó tres denuncias en Asunción por los hechos de violencia sufridos, la primera cuando fue rescatada por su prima y la última hace cuatro meses, tras escapar definitivamente. Sin embargo, lamentó que, hasta el momento, no obtuvo respuesta de las autoridades.

Actualmente, Morán está imputado por coacción grave y violación de la patria potestad.

Concepción