Una taza de té de cebada, papas cortadas sobre la panza y el diagnóstico de “py’a ruru” (hepatitis) fueron la “receta” y diagnóstico que recibió una niña de Caaguazú de parte de una médica empírica.
Cuatro días después, la pequeña llegó sin signos de vida al Hospital Distrital de Caaguazú, donde el médico forense determinó como causa probable de muerte un shock séptico (infección generalizada) con punto de partida pulmonar.
Según el relato de la madre, la menor comenzó a sentirse mal el domingo con fuertes dolores abdominales. En lugar de acudir inicialmente a un centro asistencial, la llevó hasta una médica empírica del barrio San Lorenzo, quien le indicó que tomara té de cebada y que le colocaran papas sobre el abdomen porque, supuestamente, tenía “py’a ruru”.
Lejos de mejorar, la niña empeoró este miércoles. Presentó intensos dolores, ganas de vomitar y terminó desvaneciéndose en brazos de su madre. Con ayuda de una vecina fue trasladada de urgencia al Hospital Distrital de Caaguazú, donde la doctora Clarice González confirmó que la paciente ya había ingresado sin signos vitales.
El caso fue comunicado a la Policía Nacional y al Ministerio Público. Tras inspeccionar el cuerpo, el médico forense Fernando Ortiz concluyó que la causa probable del fallecimiento fue un shock séptico de origen pulmonar. El cuerpo fue entregado posteriormente a sus familiares.
No es un caso aislado
El fallecimiento muestra la práctica de recurrir a los llamados “médicos ñana”, muy comunes en distintas zonas del país.
Hace apenas unas semanas, un adolescente de 13 años de Hernandarias murió luego de pasar una semana con intensos dolores abdominales tratados como un supuesto “py’a ruru” por un médico ñana. Cuando finalmente fue llevado al hospital, ya era demasiado tarde. La autopsia reveló que padecía hepatitis y sufrió una falla multiorgánica.
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En otro caso ocurrido en 2021, una niña de apenas un año terminó internada en terapia intensiva con una neumonía grave, luego de que un curandero le diagnosticara “py’a ruru” y retrasara la atención médica adecuada. El caso fue denunciado públicamente por médicos del Instituto de Medicina Tropical.
Especialistas insisten en que el principal riesgo no siempre son los remedios caseros en sí, sino el retraso en recibir un diagnóstico médico oportuno, especialmente cuando se trata de cuadros graves como infecciones, neumonías o hepatitis.