Mientras jugaba, una niña de 9 años tragó accidentalmente una moneda de G. 1.000, y la reacción del personal del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (INERAM) fue clave para salvarle la vida. La moneda quedó atorada en su garganta, y desde el primer momento los médicos y enfermeros trabajaron rápido y con cuidado para que no pasara nada grave. La familia vivió minutos de mucho miedo, pero la atención inmediata del equipo hizo que la niña estuviera segura y fuera atendida sin complicaciones.
El Dr. Carlos Morínigo, neumólogo del instituto, contó en su Facebook cómo pasó todo: “Moneda de 100, de 500 y faltaba… ¿¿¿Adivinen de cuánto??? (refiriéndose a la de G. 1.000). Se atoró en el esófago superior, fue al Hospital de Fernando y de allí la derivaron a nosotros”. Según dijo, el procedimiento fue delicado, pero pudieron sacar la moneda sin que la niña corriera peligro.
Morínigo aprovechó para explicar que estos casos requieren experiencia y entrenamiento. “Nosotros hacemos esto siempre cuidando al paciente y trabajando en equipo. No es cualquier cosa, hay que saber cómo manejar la situación”, escribió. También destacó que estos accidentes no son raros y que cualquier niño puede atragantarse con monedas, juguetes o cosas pequeñas si no se presta atención.
Hace pocos días, otro caso parecido involucró a un niño de 3 años que llegó desde Fuerte Olimpo, en el Chaco. “Se atoró algo en el esófago y tuvimos que intervenir rápido. Vamos a ir al Chaco pronto a enseñar cómo sacar este tipo de objetos de manera segura. Necesito combustible y luego mi carpa para quedarme a dormir, así que tranqui…”, contó Morínigo, mostrando la dedicación que exige su trabajo y lo importante que es capacitar a otros médicos para estas emergencias.
El doctor también compartió fotos y videos del procedimiento, para mostrar cómo trabajan en el INERAM y lo preciso que hay que ser para sacar objetos atorados sin lastimar al niño.