02 ene. 2026

Monseñor denuncia que civiles armados queman plantaciones y casas de indígenas

Un miembro de la comunidad indígena Tekoha Karapá fue raptado el miércoles y fue entregado ayer, tras denuncias de la Diócesis de Canindeyú

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Comunidad indígena Tekoha Karapá junto a sus casa quemadas.

Gentileza

La comunidad indígena Tekoha Karapá, ubicada en el distrito de Ypehú, departamento de Canindeyú, se encuentra en estado de alerta tras la denuncia del rapto de uno de sus miembros, Cristian Romero Venialgo, de 28 años.

El joven salió por la mañana del miércoles para comprar alimentos para los pobladores, pero no regresó. Recién en horas de la noche se tuvo información de que habría sido retenido por civiles armados y encapuchados.

Ayer, el hombre fue liberado frente a la Fiscalía de Katuete. Este nuevo episodio se suma a una serie de hechos denunciados por la comunidad, entre ellos la destrucción de casas, cierre de caminos de acceso y constantes amedrentamientos.

Los pobladores aseguran que se encuentran prácticamente aislados, sin recursos y sin posibilidad de salir del territorio para realizar gestiones básicas.

LA IGLESIA SE PRONUNCIA

Monseñor Miguel Fritz, en representación de la Coordinación Nacional de Pastoral Indígena (CoNaPI) de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), emitió un comunicado.

Advirtió que la comunidad sobre atropellos, uso indiscriminado de armas, quema de ranchos y detenciones ilegales presuntamente cometidas por unas treinta personas armadas, contratadas por el propietario de una estancia.

Señala además que ni funcionarios del INDI ni agentes de la Pastoral Social de la Diócesis de Canindeyú han podido ingresar a la zona para asistir a los indígenas, ni siquiera con víveres.

El comunicado alerta sobre una “inminente amenaza de etnocidio” y reclama la actuación urgente del Ministerio Público y de las fuerzas del orden, subrayando que se trata de un territorio ubicado dentro de la franja de seguridad nacional.