Por supuestamente abusar sexualmente de su compañera de clase, un adolescente de 16 años fue imputado por el fiscal Carlos Antonio Almada, de Ciudad del Este.
Pasó el 4 de marzo de 2026, alrededor de las 14:30. La joven había ido al baño de mujeres de un colegio de Minga Guazú (Alto Paraná), para higienizarse. En ese momento, según relata la denuncia, el adolescente entró de forma repentina y, sin mediar palabra, la agarró con fuerza de la cintura.
A los empujones, la arrastró hasta el último compartimento del baño donde, bajo amenazas y violencia física, la habría sometido sexualmente, según informó el corresponsal Édgar Medina.
Tras el ataque, el sospechoso salió del lugar como si nada hubiera pasado. La víctima, en estado de shock, regresó a su aula solo para juntar sus cosas y marcharse a su casa. Una vez allí, el peso de lo ocurrido fue demasiado y terminó contándole todo primero a su abuela y después a su madre. La familia no perdió tiempo y formalizó la denuncia ante la Fiscalía de inmediato.
Coacción sexual y violación
Esta rapidez en la denuncia fue clave para que el fiscal Almada pudiera actuar pronto. Actualmente, el joven enfrenta cargos por coacción sexual y violación.
Por ahora, la institución educativa está bajo la lupa y los directivos colaboran con la Justicia para entender cómo pudo ocurrir semejante situación en un espacio que debería ser seguro. Mientras tanto, la víctima y su entorno ya cuentan con asistencia psicológica para sobrellevar el proceso penal que recién comienza.