Apenas pisaron suelo paraguayo, los migrantes que llegaron desde Estados Unidos dentro de este acuerdo entre gobiernos ya tenían algo decidido de entrada: no quedarse acá y volver directo a sus países de origen. Vinieron de paso y en ningún momento estuvo en sus planes armar vida en Paraguay.
En total fueron 16 personas las que llegaron el 23 de abril. Venían de países como Bolivia, República Dominicana, Ecuador y El Salvador. Todos habían salido antes de Estados Unidos y terminaron pasando por Paraguay como parte de este sistema de “tercer país” para ordenar su retorno.
Cada caso fue revisado antes de entrar para ver si podían ingresar sin problemas. Y una vez adentro, se empezó a organizar todo para que continúen el viaje de vuelta a sus países sin mayores vueltas.
Lo llamativo es que, ya estando en Paraguay, los 16 dijeron lo mismo, que querían volver a sus países. No hubo ninguno que mostrara interés en quedarse. Aunque tenían la posibilidad de hacerlo si cumplían con las reglas migratorias, nadie eligió esa opción.
El primer grupo ya salió del país y el resto irá saliendo en los próximos días, ya que hubo ajustes en los vuelos y se fue acomodando todo sobre la marcha.
Mientras estuvieron acá, recibieron lo básico para la estadía: alojamiento, comida y asistencia médica, mientras se organizaba su salida, según confirmó el jefe de la Comisión Nacional para Apátridas y Refugiados (Conare), Carlos Vera, a EFE. Todo dentro de este esquema de cooperación entre países y con apoyo de organismos internacionales encargados de los traslados.