Los vidrios de las ventanas, la puerta y parte de la Subcomisaría 4.ª San Cristóbal quedaron destruidos durante la madrugada del sábado, en medio de un lío que comenzó con un supuesto caso de violencia familiar.
La pareja de Javier Miguel Escobar, de 30 años, había pedido presencia policial en su vivienda. Cuando llegaron los agentes, el hombre ya no estaba en el lugar, así que la mujer fue auxiliada y trasladada hasta un hospital para que recibiera atención médica.
Mientras los policías estaban con ella, Escobar habría ido hasta la subcomisaría y ahí comenzó a destrozar todo a su paso. Según la investigación, rompió los vidrios, la puerta y otras partes de la dependencia policial.
El hombre, sin embargo, quedó grabado. Una cámara de seguridad instalada en una vivienda ubicada al costado de la subcomisaría captó sus movimientos y las imágenes sirvieron para que los agentes pudieran identificarlo.
Con eso, los policías fueron juntando los datos necesarios hasta ubicarlo. Escobar, quien vive en la compañía Loma Perõ, fue encontrado durante la madrugada de este lunes, cerca de la medianoche.
Al ver a los uniformados, supuestamente intentó escapar y salió corriendo. Pero no llegó muy lejos: tras unos 300 metros de persecución a pie, los agentes lograron alcanzarlo y aprehenderlo.
El procedimiento contó con apoyo de policías de la Comisaría 1.ª de San Juan Bautista, Misiones. Después de una revisión médica, Escobar quedó a disposición del Ministerio Público.