Carlos Villar y Nancy Martínez por fin pueden volver a dormir tranquilos después de una larga pesadilla que parecía no tener fin.
Ambos fueron víctimas de la temida “mafia de los pagarés”, un esquema que durante años se aprovechó de trabajadores y jubilados, descontándoles sumas millonarias de sus sueldos por deudas que ya habían sido canceladas o que directamente nunca existieron.
En el caso de don Carlos, un docente jubilado de 64 años, la angustia fue grande. Mes tras mes veía cómo su jubilación se achicaba sin poder hacer nada. Pero la justicia finalmente le dio la razón y recibió un cheque de más de G. 15 millones, recuperando parte del dinero que le fue arrebatado.
Por su parte, la profesora Nancy Martínez, con más de dos décadas dedicadas a la enseñanza, vivió una situación igual de desesperante. Desde agosto del 2024 empezó a notar fuertes descuentos en su salario, que alcanzaban unos G. 4.500.000 mensuales. Al principio pensó que se trataba de descuentos normales, pero la realidad era mucho más grave.
Según relató, los embargos provenían de supuestas deudas por electrodomésticos que jamás compró. Los juicios ejecutivos fueron impulsados por empresas en distintos juzgados, generando una bola de nieve de intereses que hacía crecer la deuda de forma alarmante.
La situación cambió gracias a la intervención de la defensora pública Luz Mabel Chávez, quien actuó con rapidez para frenar los descuentos irregulares y recuperar el dinero. En menos de un mes, Nancy logró recuperar casi G. 18 millones, en dos pagos, devolviéndole un poco de tranquilidad tras meses de incertidumbre.
Pero no fueron los únicos. Otro afectado, Francisco Ramón Aguilera Alarcón, también logró hacer justicia. En su caso, recuperó más de G. 18 millones luego de que se anulara una demanda falsa en su contra, promovida por una empresa que intentó cobrarle una deuda inexistente.