Una mamá se quedó sin ropa ni pertenencias mientras cuidaba a su hija internada en terapia intensiva del Hospital Regional de Pedro Juan Caballero.
El delincuente aprovechó que Esperanza Salinas, de Capitán Bado, se quedó dormida en el pasillo, rendida por el cansancio tras pasar cuatro días junto a su hija, y se llevó su maleta con todas sus mudas de ropa, documentos y el poco dinero que tenía guardado para los remedios de la pequeña.
Al despertar, Salinas se encontró solo con la ropa que llevaba puesta. Entre lo robado estaba su celular, su único medio para recibir los reportes médicos sobre el estado de salud de su hija, quien lucha por su vida en la Unidad de Terapia Intensiva.
La madre contó que no conoce a nadie en la ciudad y que no sabe quién pudo cometer el hurto.
Apelan a la salodaridad
Ahora, además de la preocupación por la salud de su hija, enfrenta la falta de artículos básicos y ropa. Hizo un llamado a la solidaridad de la gente y pidió ayuda a quienes puedan colaborar con ella. Quienes quieran apoyar pueden acercarse al Hospital Regional, donde ella permanece día y noche junto a su hija.
Casos similares
Este triste episodio se suma a otros similares ocurridos recientemente en los pasillos de los centros asistenciales del país. El mes pasado, en el Hospital General de Santa Rosa del Aguaray, la señora Norma Zaracho sufrió el robo de G. 2.500.000 mientras descansaba frente a la Terapia Intensiva.
Por su parte, en el Hospital Nacional de Itauguá se registraron varias denuncias durante estos primeros meses del año, donde unos tipos que se hacían pasar por familiares aprovecharon el sueño de las víctimas para alzarse con sus pertenencias en las salas de espera.