“Cuando tengas ganas de no volver a ver a alguien, prestale dinero”, dice una frase muy popular. Y eso fue lo que le pasó a Giannina C., una joven de Guarambaré que decidió ayudar a un amigo chofer de micro que estaba en aprietos, pero terminó quedando con la deuda encima y el contacto bloqueado.
Según contó la propia Giannina en un posteo en Facebook, el hombre le pidió plata para pagar su alquiler y también para comprarse un celular. Ella accedió de buena fe, confiando en que más adelante le devolvería, pero eso nunca ocurrió.
“Ya pasaron meses y no me devuelve la totalidad. Le llamo y no me contesta. Le escribo y me bloquea, como si con eso me fuera a conformar”, escribió indignada.
La joven también dijo que trató de hablar con familiares del tipo, pero tampoco obtuvo respuesta. “Les entiendo, no debe ser fácil tener esta clase de familia”, añadió.
El escrache lo hizo en un grupo de Facebook, aclarando que no suele hacer esa clase de publicaciones, pero que se sintió muy perjudicada. “A cualquiera esto le puede pasar. Por querer ser buena persona, una termina saliendo mal”, lamentó.
Incluso pidió disculpas a los padres del muchacho, pero les dejó un mensaje directo: “Tienen que saber qué clase de sinvergüenza criaron”.
El caso generó muchas reacciones en redes. Varios usuarios la apoyaron y contaron experiencias similares. Otros le dijeron que hoy en día ni a los parientes se les presta dinero, y que hay que aprender a decir que no.