28 feb. 2026

La parada de colectivo más chuchi y ordenada del país

Cuenta con baños inclusivos, cantina y rincón de lectura.

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Lechuché. La parada cuenta con todas las comodidades, incluso guardia de seguridad y botón de pánico. La gente hace fila ordenadamente para subir a los micros y nadie se atropella entre sí.

Captura de video

Con el intenso calor, los pasajeros, especialmente de la Línea 12, ya no van a esperar detrás de la parada, como si estuvieran preparando una sorpresita al chofer.

Ahora lo harán en una parada moderna, donde hay de todo un poco, hasta para el morfi.

El jueves se inauguró y la empresa Magno S.A. anunció con bombos y platillos. Según Freddy González, vocero de la Federación de Transporte del Área Metropolitana (FETRAM), solo entre ese día y ayer pasaron por el lugar unas 5.000 personas.

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Está en Reducto, San Lorenzo, y es la principal base de salida hacia Asunción.

Gentileza

La nueva parada está en el barrio Reducto, sobre la avenida La Victoria, de San Lorenzo, frente mismo al patio de estacionamiento de la empresa. Es el punto de partida de los buses hacia Asunción y de llegada de los que vienen en sentido contrario. Por ese punto circulan entre 2.000 y 4.000 personas por día, de acuerdo a los datos que manejan.

El espacio es amplio, de entre 60 y casi 80 metros cuadrados, con bancos, aire acondicionado full, prendido todo el tiempo. En invierno, la calefacción dejará calentitos a los pasajeros. Y tiene botón de pánico y seguridad.

“Está abierta para todos los usuarios, las 24 horas del día y la idea es dar una experiencia distinta a esa espera tediosa, bajo el sol o a la intemperie”, señaló González a EXTRA.

Tiene baños para los nenes y las nenas e inclusivos, con accesibilidad, y WiFi gratis. La parada funciona las 24 horas, de lunes a lunes, y puede entrar cualquier persona, incluso si no va a viajar.

Llevá tu compu

“Tenemos un espacio de trabajo compartido para que puedan conectarse o revisar correos o ver TikTok”, comentó.

Además, cuentan con un rincón de lectura, donde el pasajero puede agarrar un libro y aprovechar el tiempo mientras espera su micro.

La idea, explicó el vocero, es que la gente esté cómoda y se sienta más segura mientras aguarda su colectivo.

“Tenemos pantallas con las próximas salidas, el número de bus, el ramal y el horario exacto en que va a partir”.

Solo a G. 1.000’i

También hay una máquina de café tipo ficha, que cuesta G. 1.000’i con café negro. También hay cocidito calentito, café con leche y chocolate para los más exigentes.

“Son precios muy accesibles, casi simbólicos. Es más que nada para sostener el servicio”, indicó González.

Espacio “fan de la LÍNEA 12"

En la parada funciona cantina, donde se puede desayunar, almorzar o cenar. Allí también ofrecen juguitos, gaseosas y algunos snacks para el que quiera picar algo antes de subir al micro.

El lugar también tiene una tienda de la marca para los llamados “Magnolover”, como la empresa llama a sus seguidores más fanáticos. Venden remeras, gorras, hopis, termos, bolígrafos y otros productos con el logo. “Además hay servicios de recarga de tarjetas y pago de servicios básicos”, contó. La idea es habilitar más paradas similares, según González.