Condenaron a una familia que estafó a más de 100 personas en Mariano Roque Alonso (al menos dos de las víctimas accionaron judicialmente) con el cuento de incluirlas en la herencia del comendador brasileño Domingo Faustino Correa.
El terrateniente falleció en 1873 sin hijos reconocidos con su esposa y dejó una fortuna extraordinaria.
El fiscal Itálico Rienzi logró la condena de 2 años de prisión, con suspensión de la ejecución de la pena por 3 años, para Carlos Noguera Amarilla, Juan Daniel Noguera Bogado, Gloria Elizabeth Noguera Bogado y Catalina Bogado Jara. Fueron hallados culpables de estafa especialmente grave, extorsión, lesión de confianza, asociación criminal, lavado de dinero y otros delitos.
El presunto jefe del grupo sería el argentino Guillermo Ameri, quien tiene procesos por lavado de dinero en Brasil y es buscado por la Justicia paraguaya. La familia condenada deberá pagar 54 millones de guaraníes en 36 cuotas de G. 1.500.000 a una madre e hijo.
El caso
Según la investigación, los procesados comenzaron a ofrecer “carpetas de herencia” vinculadas a la inexistente empresa The First National Bank Group al menos desde 2007 (aunque algunas víctimas declaran haber pagado desde mucho antes).
“Entre las víctimas hay abogados, contadores y escribanos”, declaró a Extra el fiscal Rienzi.
Para ingresar al grupo se debía pagar 1.000 dólares (alrededor de 6 millones de guaraníes al cambio de la época) y luego se cobraban 6.000 dólares (unos 36 millones de guaraníes) por las carpetas de derechos.
La red delictiva administró grupos de WhatsApp con hasta 700 integrantes. Bajo la presión de ser expulsados y perder los supuestos beneficios, las víctimas realizaban constantes pagos en efectivo, giros o transferencias. Se estima que solo en Asunción y el departamento Central hubo alrededor de 300 afectados.
LA GRAN ESTAFA
La herencia del Comendador Correa (Domingos/Domingo Faustino Correa) es un caso real del siglo XIX en Brasil. Se trata de uno de los inventarios más largos de la historia brasileña (alrededor de 107 años, archivado definitivamente en 1984).
Hoy se utiliza principalmente como base de estafas en Paraguay, Argentina, Uruguay y Brasil, buscando a supuestos herederos. El terrateniente amasó extensas tierras y posiblemente otros bienes (oro). No tuvo hijos con su esposa, aunque sí extramatrimoniales (las llamadas “crías”). En la década de 1970 se reabrió la sucesión y desde entonces (hace más de 56 años) se estafa con el cuento de la herencia.
Testamento maldito
Al no tener hijos legítimos con su esposa, elaboró un testamento en el que legó el usufructo de tierras y bienes a amigos, a sus “crías” y sobrinos. Incluyó cláusulas que extendían la administración de esos bienes hasta la cuarta generación (los bisnietos), tras lo cual debían volver a sus “herederos o legítimos sucesores”.
Esa disposición tan compleja fue el origen de la confusión y, décadas después, de la gran estafa.
En la década de 1970, el proceso registró 1.952 peticiones y más de 6.000 “habilitados”. Se estima que solo dos personas, herederas de doña Leonor, la esposa del terrateniente, tocaron algo de plata. En el año 1984 se cerró el caso de la herencia de oro.