Durante la homilía de ayer en la misa de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela opinó sobre la polémica muerte de la joven española Noelia Castillo (25).
Dejó bien en claro la postura de la Iglesia, que no está para nada de acuerdo con este procedimiento, y dijo que la eutanasia no es un “acto de amor”, sino el reflejo de la soledad y la indiferencia de la sociedad actual.
Para monseñor, lo que pasó con Noelia en Barcelona fue consecuencia de que no fue acompañada como correspondía en su dolor.
“Esa joven no necesitaba estar sola, necesitaba ser sostenida y recibir afecto”, expresó Valenzuela, asegurando que ninguna vida pierde su dignidad, ni siquiera cuando el sufrimiento parece insoportable.
La historia de Noe
Noelia falleció el pasado jueves tras una batalla judicial de casi dos años contra su propio papá, quien intentó frenar el procedimiento incluso en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
La chica quedó parapléjica en 2022 tras lanzarse de un quinto piso luego de haber sido abusada por varios hombres Desde entonces, vivía con dolores insoportables y una depresión profunda.
“Quiero irme en paz y dejar de sufrir”, dijo en su última entrevista.
Por su parte, el padre Víctor Cabañas también cuestionó la eutanasia. Dijo que, aunque con la eutanasia no haya dolor físico, el “dolor del alma” igual se queda.
Además sostuvo que, si se acepta esa lógica, también se debería aplicar en otros casos de personas que sufren, como los niños en situación de calle.
Para él la solución no es la muerte, sino arreglar el problema que causa ese sufrimiento.