El Hospital Nacional de Itauguá quedó bajo intervención del Ministerio de Salud luego de denuncias de acoso y maltrato hacia médicos residentes del área de cirugía.
Las denunciantes son dos mujeres residentes, que señalaron al jefe de servicios de cirugía y al jefe de residentes de cirugías como responsables. Según relató el director del hospital, doctor Miguel Ferreira, durante su gestión ya hubo otras quejas similares, pero siempre se resolvieron de manera interna.
La situación empeoró tanto que la familia de una de las víctimas decidió acudir directamente al Ministerio de Salud. Teresa A., mamá de una de las residentes, contó que cada vez que su hija denunciaba irregularidades dentro del hospital, era castigada con tareas que no le correspondían y la sacaron de su área de cirugía durante cuatro meses. Incluso solicitaron el traslado de la residente para que pudiera dejar de sufrir.
“Siempre trataron de minimizar. Llegaron al colmo de expedir un documento donde ponían en duda la capacidad mental de mi hija”, aseguró la señora Agüero a la radio 1020 AM. Además, según ella, habrían inventado faltas para tener una excusa y poder echarla del hospital.
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— NPY Oficial (@npyoficial) March 24, 2026
📌 Ordenan intervención del Hospital Nacional de Itauguá
♦️ El Ministerio de Salud investiga supuestos maltratos cometidos supuestamente por jefes de cirugía hacia internos del hospital, especialmente hacia médicos residentes.
🗣️ "Hemos recibido denuncias sobre… pic.twitter.com/5xhx83OgFF
La ministra María Teresa Barán Wasilchuk firmó la resolución que establece 60 días de intervención, tiempo en el que se investigarán los hechos, se recogerán testimonios y se revisará cómo se forman y trabajan los médicos residentes.
Se armó un equipo especial con gente del Ministerio y del Instituto Nacional de Salud, liderado por el doctor Carlos Alberto Román Martínez, director del Instituto Nacional de Nefrología. Ellos pueden pedir documentos, hablar con los trabajadores y revisar todo lo que haga falta.
Antes de la intervención, el director del hospital separó de sus cargos a los jefes de servicio involucrados, aunque siguen siendo funcionarios mientras duran las investigaciones.
“La intervención nos va a ayudar a aclarar todo y garantizar un lugar seguro para los médicos y los pacientes”, dijo Ferreira.
Al terminar los 60 días, el equipo técnico entregará un informe final con todo lo que encontraron.