Mientras cientos de compatriotas reman para conseguir un turno y ganarle la batalla al cáncer, un funcionario del Instituto Nacional del Cáncer (INCAN) aparentemente vio “oro” en el dolor ajeno.
Se trata de Pánfilo Saldívar, quien es un admisionista que labura en el área de consultorio externo, según explicó Jabibi Noguera, directora del centro médico público.
La investigación señala que el tipo, supuestamente, aprovechaba su cargo para “agilizar” turnos de cirugías, pero claro, nada era gratis: cobraba millones para “arreglar” las operaciones incluso yendo contra el reglamento.
Entrega vigilada
La joda se le acabó cuando un paciente, cansado de los pedidos de plata, se animó a denunciarlo ante la Dirección Anticorrupción del Ministerio de Salud. El fiscal Luis Piñánez tomó el caso y armó una “entrega vigilada” justo frente al estacionamiento del mencionado hospital.
Pánfilo cayó “con las manos en la masa” tras recibir G. 2.000.000 en efectivo. Según el acta, ese monto era parte de un “paquete” de G. 5.000.000, ndaje, que el funcionario exigió para asegurar el tratamiento oncológico del denunciante.
Piñanez explicó a EXTRA que, en un principio, el paciente tenía que pagar G. 5.000.000 al funcionario por una cirugía que ya se hizo tiempo atrás. Entregó primero G. 1.000.000, pero le faltaba otros G. 4.000.000 para completar. “Hoy abonó los G. 2.000.000”, apuntó el agente del Ministerio Público.
“El paciente ya había pagado una primera vez por desesperación para su cirugía inicial. Ahora, cuando necesitaba una segunda intervención, este funcionario le volvió a pedir plata”, explicó a EXTRA Engelberto García, dire de Anticorrupción del Ministerio de Salud.
¿Más socios?
El fiscal confirmó que tiene audios, grabaciones y el dinero como evidencia. Mientras que Pánfilo tiene que declarar por cohecho pasivo agravado.
Lo más preocupante es que las autoridades no descartan que existan otros implicados en este esquema que lucra con la vida. Desde Salud instan a denunciar.
Indicaron que los ciudadanos pueden denunciar esquemas irregulares al (021) 237 1447 o mediante el correo anticorrupcion@mspbs.gov.py.
El gancho del engaño
La Dra. Jabibi Noguera, directora del INCAN, aclaró a Monumental AM que el denunciante no tiene un tumor maligno, sino una “obstrucción de colon” y lo que necesitaba era una “restitución”.
Pero como el hospital está priorizando a los pacientes con diagnóstico de cáncer, los que no tienen tumores ya no están entrando en la lista de cirugías, reveló. Ahí es cuando este funcionario vio su oportunidad. Como el paciente ya se operó en el INCAN y tiene confianza en sus médicos, quería volver a entrar. Entonces, el admisionista le pidió el dinero prometiéndole que iba a “arreglar” todo, saltándose las órdenes del Ministerio, especuló.